Desde las 7.45 horas y hasta bien pasadas las doce del mediodía, la red viaria de A Coruña se convirtió en una auténtica trampa que atrapó a miles de conductores. Y todo ello, según fuentes policiales, debido a las primeras lluvias del otoño y a dos accidentes de escasa consideración que se registraron en el kilómetro 8 de la AP-9 (A Coruña-Tui), en sentido entrada en la ciudad, y en la avenida de As Xubias, a la altura del San Rafael.
El primero de los choques, entre dos vehículos, tuvo lugar alrededor de las 7.40 horas. Sin embargo, a pesar de la rápida intervención de la Guardia Civil de Tráfico y de los servicios de emergencia, que retiraron al arcén los automóviles casi de forma inmediata, las retenciones no se dejaron esperar. La conducción lenta se convirtió en colas de coches que se extendieron 12,5 kilómetros.
Esta situación, cuyos efectos duraron algo más de cuatro horas, afectó gravemente a la red viaria interior de A Coruña, sobre todo a las arterias principales de acceso, es decir, la N-VI, Alfonso Molina, As Xubias, las vías de acceso a la Universidade da Coruña, la entrada en los polígonos de Pocomaco y la Grela, e incluso las principales calles del centro, sobre todo Linares Rivas, plaza de Orense, ronda de Outeiro y avenidas de Arteixo y de Finisterre.
Más problemas
Por si fuese poco lo que estaba ocurriendo, sobre las 11 horas se produjo una colisión entre tres vehículos en la avenida de As Xubias. En este accidente sufrió un traumatismo en el tórax una joven, L.?G.?D., de 20 años, que tuvo que ser trasladada por el 061 al Canalejo.
Los cientos de automovilistas que intentaban escapar del gran atasco de Alfonso Molina optando por esta alternativa se vieron inmersos en otra gran cola kilométrica de más de dos horas de duración. Problemas que se derivaron a General Sanjurjo, y más aún, a la avenida del Ejército y la intersección con Ramón y Cajal y Primo de Rivera.