Toda Malpica arropó a san Adrián en su ermita del monte

La Voz CARBALLO/LA VOZ.

CARBALLO

21 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Poco después de las ocho de la mañana, con la marea baja, una multitud ocupó la playa de Area Maior de Malpica para acompañar a san Adrián hasta su ermita en el monte. Una misa previa ponía en marcha una de las romerías con más tradición de la Costa da Morte.

Hasta poco después de las cinco de la tarde, cuando la imagen volvió a la iglesia parroquial, centenares de personas pasaron la jornada en el cabo, entre música de gaitas, sardinas asadas y pulpo á feira.

Como todos los años, en el monte se instalaron decenas de puestos con los que atender a los romeros, que repartieron su tiempo entre las misas cantadas, los bailes y la comida.

Por la mañana, personas de todas las edades salieron del templo de san Xulián con san Adrián, el que libró de serpientes las islas Sisargas, al hombro. Algunos ni siquiera se habían acostado, porque Malpica mezcla en esta romería lo religioso con la pagano y la fiesta con la devoción.

Los coches

Al margen de todos los que acudieron a pie hasta la ermita, muchos eligieron el coche para pasar la jornada junto al mar, en un día radiante y sin viento, lo que hizo que fueran más los participantes. Hubo que emplearse a fondo para que los turismos no dejaran aislado el cabo y a mediodía era ya muy difícil acceder a la zona de la fiesta.

De regreso, las bombas de palenque acompañaron al santo, junto a una multitud de devotos, en todo su recorrido, hasta que su llegada a la iglesia fue saludada con todo el estruendo que san Adrián se merece.

Las celebraciones continuaron durante la tarde en el centro del casco urbano malpicán, que la noche anterior acogió una animada verbena, entre otras actividades festivas.

En esta ocasión, los voluntarios de Protección Civil, llegados de varios lugares de la Costa da Morte, no tuvieron que intervenir y la jornada fue de lo más tranquila.