La Policía Local de Carballo detuvo ayer a Jorge Ponte Viña, después de un intenso forcejeo en el que el joven intentó agredir a varios agentes con un cuchillo.
La crónica de los hechos empezó a escribirse a la una y media de la madrugada, cuando el personal de la cervecería Beos, situada en la calle Río Anllóns, solicitó la presencia policial argumentando que un individuo estaba lanzando amenazas dentro de su local. Inmediatamente una patrulla local se acercó hasta allí, pero el joven ya había abandonado el lugar.
Gracias a la descripción ofrecida tanto por los testigos como por los propietarios del bar, los agentes reconocieron al implicado y, una hora más tarde, hacia las tres de la mañana, lo localizaron en las inmediaciones de la gasolinera de la avenida de Fisterra.
El joven, al detectar la presencia policial, huyó a la carrera en dirección Carballo e incluso consiguió esconderse, sin éxito, en el túnel de lavado de la de las instalaciones de Cepsa. Los policías intentaron acorralarlo en varias ocasiones, y fue en ese momento cuando esgrimió un cuchillo jamonero contra ellos. El sospechoso se sintió rodeado y levantó el arma, con intención de lanzarla, al mismo tiempo que amenazó con matar a los agentes si estos se acercaban.
En vista de que el hombre intentaba huir hacia la carretera AC-552, uno de los agentes lanzó un disparo al aire como medida disuasoria. Resultó efectiva, ya que minutos después tiró el cuchillo al suelo y los policías se abalanzaron sobre él para reducirlo.
La patrulla asegura que el joven, que está bajo tratamiento psiquiátrico, se mostró muy alterado y agresivo en todo momento, y tuvieron serias dificultades para inmovilizarlo, por lo que se vieron obligados a solicitar refuerzos a la Guardia Civil.
En libertad
El hombre, que ya había sido detenido en el mes de agosto por una situación similar, está acusado de un delito de atentado contra los agentes de la autoridad. Tras prestar declaración ayer por la mañana -alegó que había actuado en defensa propia- fue puesto en libertad.