El estudio director para la mejora del abastecimiento de agua a Carballo está listo. «Esta é a guía que vai marcar a actuación municipal -aseguró el alcalde, Evencio Ferrero- e que se vai trasladar a Augas de Galicia para ver de ir materializando as necesidades». Y son muchas, porque el informe elaborado por la empresa Eyser, por encargo del Ayuntamiento, detalla las actuaciones que habrá que acometer de aquí al 2025 para garantizar la demanda de una población de 45.000 habitantes -incluidos todos los núcleos con un mínimo de cincuenta residentes- y de un polígono industrial de 2,5 millones de metros cuadrados.
El gobierno carballés presentó ayer el plan director a los distintos grupos de la corporación y lo hizo público a continuación. Se trata, señaló el concejal de Urbanismo, Medio Ambiente e Contratación, José Antonio Viña, de un trabajo pionero en la Costa da Morte, ya que, no solo realiza un diagnóstico de la situación actual del servicio, sino que «fai unha proposta a corto, medio e longo prazo». Y todo ello tendrá un coste de nueve millones de euros.
A cinco o diez años vista, como máximo, será preciso acometer la reforma del sistema principal de abastecimiento, del que se sirven la capital municipal y su entorno, y que se encuentra «cerca del límite de su capacidad», según explicó la ingeniera Marta Alcoba, una de las autoras del estudio. En estos momentos, matizó, se está bombeando desde el río Anllóns doce horas al día, «y bombear mucho más no es rentable», explicó. Además, otra de las conclusiones del trabajo es que la calidad de la captación es mejorable, por lo que también se proponen alternativas al Anllóns.
Eyser recomienda la construcción de un depósito con capacidad para 6.000 metros cúbicos en Oza Vella y una nueva captación en el río Bardoso, desde la cual se bombearía al actual depósito de O Paraíso (10.000 metros cúbicos) y llegaría a la red existente. A medio plazo, ese nuevo sistema permitiría también suministrar agua a las parroquias más próximas a la costa mediante la construcción de pequeños depósitos en Cances (400 metros cúbicos), Razo (450) y Noicela (400), ya que se calcula que el principal incremento de la demanda procederá del casco urbano y la zona industrial, en primer lugar, y del litoral, a continuación, sobre todo a partir del desarrollo de los suelos urbanizables previstos en el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM). A corto y medio plazo también sería preciso realizar, por tanto, la inversión más elevada, próxima a los ocho millones de euros.
El resto se destinaría a solucionar los problemas de abastecimiento en la zona sur, en la que el equipo de ingeniería ha detectado, además de la existencia en exclusiva de redes privadas, dificultades orográficas. Para salvarlas, propone una captación en el río Grande y una depuradora para Entrecruces, donde se ubicaría un depósito de 500 metros cúbicos; desde el rego de Calvos se abastecería un depósito de 100 metros cúbicos en Outón de Rus; desde el arroyo de Calvelo se conduciría el agua hasta un depósito de la misma capacidad en Petón, y desde el Bardoso, en Troián, se llevaría hasta un depósito de 200 metros cúbicos en Sofán.
Lo que parece claro es que el municipio carballés no tendrá, a muy largo plazo, problemas de escasez de agua, ya que existen muchos y muy abundantes recursos hídricos. El Anllóns tiene capacidad suficiente para atender la demanda actual, «aunque en casos puntuales -señala el estudio- puede que el abastecimiento deba realizarse a costa del caudal de mantenimiento del río». El 75% del agua se consume en los núcleos servidos por la red municipal. Las traídas privadas suponen un 17%. La fábrica de conservas de Calvo, un 6%, y el polígono industrial de Bértoa, un 2%. Eyser aclara que la calidad del agua no es mala, pero que existen otras posibles captaciones mucho mejores.