La lista de niños admitidos en el colegio Fogar, publicada el pasado miércoles, ha provocado un auténtico disgusto a cerca de medio centenar de familias de Carballo. El centro escolar no dispone de plazas suficientes para cubrir todas las solicitudes y eso ha causado que 45 pequeños de tres años tendrán que ser escolarizados lejos de su hogar, pese a residir en el área de influencia del colegio. Los padres afectados, sin embargo, no están dispuestos a que eso ocurra. Temen que en la capital de Bergantiños no haya plazas suficientes para todos los niños en edad de escolarizarse por primera vez y, en el mejor de los casos, no están dispuestos a tener que cruzar el pueblo para que sus hijos reciban las primeras clases.
Para evitarlo, y con el tiempo de reacción muy limitado (este jueves finaliza el plazo para presentar alegaciones a las listas de admitidos), las familias afectadas han decidido aliarse para reclamar la creación de dos aulas más de educación infantil, la única medida que permitirá a sus niños estudiar en el Fogar, el colegio más próximo a sus viviendas. Una solución, explican, que podría ponerse en marcha sin grandes esfuerzos, ya que en el centro hay espacio suficiente para habilitar las nuevas instalaciones.
Lo único que haría falta es que el Concello de Carballo se comprometiese a preparar y a amueblar los nuevos espacios y que la Consellería de Educación diese el visto bueno al envío de dos profesores más. «É posible e viable se hai voluntade», explicó una de las madres afectadas. Ella y cerca de 40 progenitores más se reunieron ayer en el Pazo da Cultura de Carballo para decidir qué pasos van a dar de aquí al jueves. El primero, hoy mismo, será el de entrevistarse, a partir de las once de la mañana, con el alcalde, Evencio Ferrero, y con la concejala de Educación, Mar Eirís. «Se non temos o apoio do Concello será difícil que a nosa proposta saia adiante, porque o goberno municipal é o que ten que habilitar as novas aulas», explicó una de las asistentes a la reunión.
Recogida de firmas
Paralelamente, los padres afectados han iniciado la elaboración de un escrito y la recogida de firmas. El texto, en el que reclaman al nuevo conselleiro de Educación, Jesús Vázquez Abad, que atienda sus demandas, estará a disposición de las familias excluidas en la autoescuela Sousa de Carballo, entre las 12.00 y las 21.00 horas.
Además, para esta noche, a partir de las nueve, han convocado una nueva reunión en el Pazo da Cultura para dar cuenta a los padres afectados de los pasos dados hasta el momento y decidir qué hacen los próximos días. Su objetivo, explicaron, es solicitar una entrevista con los responsables de la consellería de Educación y poner sobre la mesa sus reclamaciones.
La situación de los 45 niños excluidos del Fogar, explican, puede ser todavía más complicada, ya que muchos padres no especificaron una segunda opción para escolarizarlos y en otros casos, tanto el segundo centro escogido como el tercero carecen también de plazas suficientes.
«Moita xente ten medo de que en Carballo non haxa prazas suficientes para os nenos de tres anos e, en calquera caso, non todo o mundo ten os medios suficientes para facer o esforzo de cruzar a vila e ir ata a outra punta para que o neno vaia á escola», explicó una de las madres. De hecho, muchas mujeres se plantean dejar sus puestos de trabajo para poder ajustarse a los horarios de sus hijos. «O feito de quedar fóra do Fogar implica tamén carecer de transporte e de servizo de comedor, o que supón un grave problema», indicó una de las afectadas, quien añadió que muchas familias habían realizado un importante esfuerzo económico para comprar sus viviendas en el área de influencia del colegio. «Moitas parellas elixiron a súa residencia en función dos servizos, pero parece que iso non servíu de nada», dijo.