Arístide Lo Curto es italiano de Palermo, la capital de Sicilia. Lleva cerca de cinco años residiendo en Carballo, municipio en el que dice que está encantado. Está empadronado y censado.
-¿Cree que es complicado para un foráneo votar en las elecciones europeas?
-No, nada. Me envían los papeles a casa y veo que es algo sencillo.
-Además de poder, ¿tiene previsto ejercer el derecho al voto?
-Pues sí, tengo claro que votaré en las elecciones de junio, y también sé a qué partido lo haré.
-¿Se siente carballés?
-Me gusta tener mi propia nacionalidad, pero estar aquí me gusta mucho. En Carballo y en Galicia. Y tengo numerosas ocupaciones.
-¿Entiende el gallego?
-Lo entiendo, pero no lo puedo hablar. De momento, voy a la escuela de castellano.
-Usted viene de una gran ciudad. ¿Qué le parece esta?
-Me gusta. Es pequeña, muy ordenada. A veces me parece una aldea con semáforos.
-¿Se quedará aquí?
-Es posible, se está bien. Tengo muchísimos amigos y amigas.
-¿Italianos?
-La mayoría, españoles, pero en muchos casos, de los dos, por tratarse de matrimonios mixtos. Nos reunimos, hacemos charlas, excursiones, comidas. Ahora estamos preparando un viaje por la zona.