En los últimos cinco días, los institutos Alfredo Brañas y Parga Pondal de Carballo y el Maximino Romero de Lema cesaron parcialmente su actividad académica para dar cabida a cerca de un centenar de iniciativas culturales y científicas. El instituto de Baio acogió ayer el cierre de la Semana Cultural, y contó con la presencia de los regueifeiros Suso de Xornes y Fermín da Feira Nova, que divirtieron a los alumnos del centro, entre los que hubo uno, Gonzalo García Pérez, que se atrevió a hacer sus primeros pinitos como versificador espontáneo.
La regueifa se está colando de una manera cada vez más habitual en la programación de los colegios e institutos de la zona. Actividades como está fomentan su conocimiento para que no se borren de la memoria colectiva las letras y las músicas de estos creadores, que durante muchos años enriquecieron la vida pública y social de la comarca. De hecho, ellos mismos esperan que los escolares sean los que cojan el testigo este arte popular para que no se pierda en el futuro.
La ciencia, en cambio, se quedó en la capital de Bergantiños. Los jóvenes del IES Alfredo Brañas disfrutaron de la tradicional feria, en la que realizaron experimentos. Además, participaron en una sesión de astrología. A pocos metros, los del Parga Pondal celebraban unas jornadas de divulgación científica, aunque centradas en la alimentación saludable. El centro contó con un gran programa de conferencias. Una de las más interesantes fue la ofrecida por Antón Fernández García, coordinador de Trasplantes del CHUAC.
Por último los estudiantes de música también mostraron su trabajo al público. Después de las demostraciones de los jóvenes del conservatorio carballés, ayer les tocó el turno a los de la escuela municipal de Cee, que ofrecieron un concierto en el salón de actos del Concello para despedirse antes de las merecidas vacaciones.