Fisterra mantiene vivo el recuerdo de Francisco Esmorís

Laura Matabuena

CARBALLO

21 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Sobre un pilar de piedra, situado en la plaza del mismo nombre, también llamada de la cofradía de pescadores, se alza el busto de uno de los médicos más ilustres y recordados de todos los que pasaran por Fisterra en los últimos años, Francisco Esmorís Recamán.

La estatua realizada por el escultor de Negreira, Andrés Barbatán Ferreiro, fue colocada por iniciativa de una comisión formada por distintas personalidades de la política y la sociedad fisterrana, como reconocimiento a su labor en dicha localidad.

A la inauguración del monumento, en la que también se rebautizó la plaza con el nombre del fallecido doctor, se celebró el 28 de marzo de 1976. A él asistieron las autoridades locales, encabezadas por el alcalde Juan Insua Castro, yerno del homenajeado, que debía leer el discurso, pero tuvo que abandonar el acto por el fallecimiento de su padre. Asimismo, acudieron diversos representantes de la Diputación de A Coruña.

Francisco Esmorís Recamán nació en Corcubión el 15 de octubre de 1893. Se licenció en Medicina de forma brillante, consiguiendo una media de sobresaliente y el premio extraordinario, en el año 1921. Después trabajó como médico de la marina civil, y también ejerció su profesión a bordo de un vapor inglés. Además, cursó estudios de Magisterio. En 1924 comenzó su andadura como galeno en Fisterra, donde permaneció hasta su muerte el 24 de marzo de 1967.

Aparte de su actividad facultativa, desarrolló muchas otras, que lo hicieron ser un hombre reconocido y querido en la comarca. Entre ellas destaca su labor como patrón mayor de la cofradía de pescadores, o su adhesión como miembro de la Real Academia de las Letras Galegas y del Instituto de Estudios Galegos Padre Sarmiento.

Igualmente, fue autor de varios libros, entre ellos el Refranero Fisterrán y San Guillermo y su ermita. Este último formaba parte de su labor de recuperación del pasado de Fisterra, que le llevó a ser un gran estudioso de éste y otros temas relacionados con la historial de la villa.

Esmorís Recamán obtuvo, además, otros reconocimientos como la Medalla de la Orden Civil de Sanidad, por diversos estudios sobre el tifus.