Un paréntesis con la finalidad de recuperar parte de la producción y de los precios

La Voz

NOIA

Ya es habitual. Los mariscadores de Noia hacen todos los años un paréntesis de varias semanas después de las fiestas de Navidad con la intención de recuperar la producción y también esperar a que mejoren los precios.

La cofradía entiende que nada más rematar las celebraciones navideñas la demanda cae, arrastrando las cotizaciones, por lo que, normalmente, en los arenales noieses se dan un respiro para encarar la recta final de la campaña con otros ánimos. Santiago Cruz reconoció que hasta ahora la decisión les está dando los resultados esperados, puesto que, cuando vuelven al trabajo, la calidad del marisco mejoró de forma considerable, y también las cotizaciones.

La campaña arrancó en los bancos naturales de Noia a mediados de octubre y, hasta después de Reyes, cuando se paró, fue calificada de «regular, tirando a boa» por parte del responsable de la entidad noiesa.

El principal problema fue que la facturación en ese tiempo cayó unos dos millones de euros con respecto al mismo período del 2008, pasando de los 8,7 millones a los 6,6 millones de euros. Las capturas también se resintieron de forma considerable, pues hubo unas 500 toneladas de bivalvo menos.

A pesar de estas incidencias, desde la entidad marinera creen que no se pueden quejar, pues tal y como está el mercado por la crisis, «aínda estamos a vender bastante ben o noso marisco», dijo.