Una mujer dependiente de Ribeira ya perdió dos citas en el dentista por no contar con servicio de ambulancia

M.?H.

BARBANZA

07 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los problemas con el servicio no urgente de ambulancias vuelven a asomar la cabeza. Ayer, una vecina de Ribeira denunció la situación de su madre, Juana Guede, una persona de 78 años y dependiente -está encamada y, cuando tiene que salir, lo hace en camilla o silla de ruedas-. Según contó esta mujer, llamada Juana María Cores, su madre perdió ya dos citas en el dentista del Sergas por no disponer del servicio de ambulancias que habitualmente la venía a recoger para ir a las citas médicas. Cabe destacar que esta familia vive en un quinto piso que no tiene ascensor.

La semana pasada, desde el Sergas les llamaron diciendo que no le concedían la ambulancia porque el médico de cabecera no había puesto suficiente información en la petición. La familia ya se quedó de piedra: «Va al dentista del Sergas, en la sanidad pública tienen todo su historial y me dicen que no cuentan con información, eso es algo que no me coge en la cabeza», decía la hija.

Pero peor fue lo que les pasó ayer. El Sergas les concedió la ambulancia. Sin embargo, cuando se acercaba la hora de ir al dentista, la mujer llamó al teléfono del vehículo que le habían dado para saber la hora exacta a la que llegaría. Menuda sorpresa se llevó. Le dijeron que ese desplazamiento no estaba previsto, y que llamase al Sergas. Ahí le indicaron que no se había enviado el transporte sanitario porque en la petición no figuraba que la cita fuese para el especialista. Así, la señora volvió a quedarse en casa. Su hija va a reclamar a Sanidade y ya alertaba de algunos perjuicios «dejé de darle la medicación de su demencia porque así tenía que ser para que pudiesen sacarle un diente y al final resulta que se quedó sin la cita y sin su tratamiento», comentó.