Vecinos de Espiñeira denuncian que continúan encerrados por la autovía

BARBANZA

Aunque los coches llegan a los inmuebles, como se trata de una pista sin salida tienen problemas para girar

21 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Solo de paradójico se puede calificar el hecho de que haya tres casas, en el lugar boirense de Espiñeira, que, pese a estar ubicadas entre dos viales -delante de la fachada tienen la vieja vía rápida y la parte de atrás da a la autovía- tengan problemas de accesos, tanto a pie como rodados. La historia de estos inmuebles es tan larga como complicada. El caso es que, tras muchos abaratares, y cuando la arteria viaria barbanzana lleva ya ocho meses abierta, los habitantes continúan sin estar contentos y denunciando que están «encerrados».

Llegar en coche hasta estas viviendas de Espiñeira supone cruzar el puente de la carretera que va a Noia y, posteriormente, meterse por la calzada de la antigua vía rápida. La pista llega únicamente hasta las viviendas y, solo a un palmo de ellas, una valla metálica corta el paso a los conductores. Los residentes no entienden por qué se puso la valla tan pegada, dado que ahora es complicado dar la vuelta y muchas veces los coches tienen que ir marcha atrás.

Personas mayores

Pero salir o entrar de las viviendas en turismo no es lo que más preocupa a algunos de los afectados. Lo que les trae por la calle de la amargura es lo que pasó con los accesos a pie. Ahora, si quieren ir hasta el centro urbano boirense tienen que recorrer al menos medio kilómetro más que antes. Eso, por no hablar de que las aceras por las que deben caminar todavía se están levantando ahora. «Mira, eu agora dependo para todo dos fillos. Non podo saír, cando antes estaba na igrexa en pouco tempo. Isto é unha auténtica pena», señalaba una mujer que vive en una de las casas en cuestión. Esta persona añade más y más explicaciones y ella misma llega a una conclusión: «Isto quedou imposible para as persoas maiores. Está moi mal».

Como problemas añadidos, quienes viven a orillas de la antigua vía rápida también denuncian el deterioro del asfalto de este obsoleto trazado, que es por el que deben pasar todos los días y el hecho de que el monte pegado a sus casas quedase «cun terraplén tan grande que non se pode andar por el».