La APA de Aguiño denuncia el estado de abandono que sufre el colegio

BARBANZA

Están hartos y, por esa razón, los padres de los alumnos del colegio de Aguiño decidieron agotar su último cartucho con la esperanza de que, al fin, desde el ejecutivo ribeirense les hagan caso. Aseguran llevar años denunciando mediante escritos de todo tipo el estado de abandono que sufre el centro, haciendo especial hincapié en la deficiente limpieza de las instalaciones. Por esta razón, la APA ha convocado el martes una manifestación en el recinto a la que acudirán con escobas, fregonas, cubos y utensilios de limpieza de todo tipo.

La idea es organizar una limpieza general en la que participen padres y alumnos para mostrar el estado en el que se encuentran las aulas a las que acuden sus hijos a diario. Desde el colectivo de progenitores acusan al Concello de Ribeira de «inoperancia» después de años reclamando que se incrementasen los recursos para mantener el colegio en unas condiciones de salubridad aceptables, «e non nos fan caso».

Presupuesto

Según explican, el problema no es que el personal destinado a la limpieza del centro no trabaje bien, sino que no da abasto. Aseguran que las dos personas que se ocupan de fregar y quitar el polvo trabajan tres horas al día cada una y que ese tiempo no es suficiente para limpiar unas instalaciones tan grandes como las de Aguiño. «Pedimos un pouco máis de presuposto para a limpeza do centro, non creemos que sexa tanto pedir. Sabemos que os cartos hai que estiralos moito, pero isto é unha necesidade», apuntaba una madre que explicaba que son ellas mismas quienes tienen que ocuparse de adecentar una parte de las instalaciones que albergaba la vivienda del conserje y que ahora utiliza la APA para las actividades extraescolares.

En cuanto a los motivos que llevaron a los padres a convocar la protesta, explican que su intención es conseguir que durante los meses de verano se haga una limpieza a fondo del colegio, ya que «os cristais das ventás nunca se limparon», y que en septiembre se incrementen los recursos destinados a mantener el recinto decente. Aseguran también que tomar este tipo de medidas no les resulta agradable, «pero non é xusto que o colexio estea así».