El conflicto entre Lago y las mariscadoras de Vilanova acabará en los juzgados

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

CC. OO. pedirá una investigación sobre la gestión del pósito

24 nov 2011 . Actualizado a las 13:33 h.

Ni la mediación de la conselleira do Mar, Rosa Quintana, logró poner fin al conflicto interno que vive la Cofradía de Pescadores de Vilanova, de modo que los representantes sindicales de la agrupación de marisqueo a pie anunciaron ayer que el asunto se dirimirá en los tribunales. Pedirán por la vía judicial los algo más de 3.000 euros que reclaman de atrasos y lo harán también para denunciar la existencia de supuestas «irregularidades» en las ventas que pasan por lonja. Además, anuncian que solicitarán una investigación sobre la gestión del pósito ante la Consellería do Mar y el Consello de Contas.

Los representantes de Comisiones Obreras (CC.?OO.) no quisieron ayer ir más allá en este tipo de acusaciones. «Imos acudir á Xustiza xa que a democracia non a entende», indicaron los sindicalistas en alusión a la patrona mayor, Evangelina Lago. Los respresentantes de la central sindical se referían así al plantón que la presidenta de la cofradía dio el martes por la tarde en la reunión convocada en la Consellería do Mar para tratar de solucionar la crisis vilanovesa. Lago abandonó el encuentro nada más entrar alegando que ella no se sentaba con sindicalistas.

Caciquismo rancio

Sus comentarios no pasaron desapercibidos, sino que generaron una agria protesta. Estos mismos sindicalistas arremetieron ayer contra ella y Rosa Quintana, a quienes acusaron de recurrir al «caciquismo máis rancio» y defendieron el derecho «legal» de las mariscadoras a comparecer en la reunión con los representantes sindicales.

Evangelina se levantó el martes de la mesa de negociación pero dejó la puerta abierta para celebrar una nueva reunión en la cofradía de Vilanova, eso sí, sin sindicatos de por medio. Rosa Quintana dice estar dispuesta a volver a afrontar un intento de mediación, pero las mariscadoras ya no las tienen todas consigo. Se sienten ninguneadas por la patrona mayor y desconfían de que haya voluntad real de resolver el problema. El tiempo dirá. De momento, tienen previsto mantener las movilizaciones a las puertas de la casa del mar de Vilanova.