Los ostricultores alertan del deterioro de un sector que atraviesa horas bajas

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Los productores reclaman por vía judicial el cambio de cultivo a mejillón

19 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hace tiempo que las bateas de ostra no son lo rentables que eran. Al menos así lo afirman desde un sector que tiene en Arousa su principal exponente. De las 102 bateas y 47 propietarios que agrupa la Asociación de Ostricultores de Galicia (OPOGA), la inmensa mayoría se concentran en esta ría. Se sitúan en las zonas de O Galiñeiro y A Vía, donde fueron reubicadas procedentes de la ensenada de A Toxa y después de la reordenación de parques de cultivo realizada bajo el mandato de la socialista Carmen Gallego en la Consellería de Pesca.

La demanda venía de mucho más atrás y es que los bateeiros llevaban años quejándose de la baja productividad de las bateas. Pero el cambio de ubicación no fue la solución a sus problemas. Superados los tres años desde la culminación de este proceso, el presidente de la asociación, Javier Aguín, sostiene que la ostra que se cultiva en la batea se sigue muriendo, incluso más que antes.

Así las cosas, los ostricultores no atisban la luz al final del túnel. Su única esperanza radica en sustituir la ostra por el mejillón y, de hecho, hace ya un par de años que los productores presentaron ante la Xunta una cascada de demandas solicitando el permiso para cambiar el cultivo.

Una sentencia favorable

La Administración autonómica no aceptó, alegando que son concesiones públicas sujetas a un régimen de explotación concreto. Pero como quiera que ya hay una sentencia que le da la razón a un ostricultor de Vigo en su demanda de convertirse en mejillonero, otros han decidido seguir sus pasos y presentaron un contencioso administrativo que está pendiente de resolución.

«Xa lle pedíramos a López Veiga que nos deixase unha fórmula mixta para poder poñer ostra e mexillón, e se a cousa melloraba non tiñamos problema en volver á ostra. Pero era reacio. Temos unha concesión como as dos mexilloeiros pero non temos os mesmos dereitos que eles», se lamenta el presidente de OPOGA