Sustraen el dinero de la recaudación del complejo tras forzar de noche una pieza de su ventanal

La Voz

AROUSA

Haciendo bueno el dicho de que las desgracias nunca vienen solas, la piscina municipal de Vilagarcía sumó, el domingo por la noche, un nuevo revés, añadido a la tensa situación creada a raíz de la huelga del sector. El complejo fue objeto de una incursión nocturna que se saldó con la sustracción de la recaudación generada durante los días anteriores al asalto.

Los autores de la operación evitaron el acceso principal de las instalaciones para centrarse en su parte posterior: aquella en la que se abre el ventanal que proporciona iluminación natural a las dos piscinas del complejo. Cualquier movimiento en ese lugar se enfrenta a dos dificultades: la presencia de varios paneles solares y la complejidad que entraña vencer el cierre de la cristalera. Aun así, los asaltantes consiguieron forzar una de sus piezas e introducirse en el interior del edificio. Una vez allí revolvieron algunos armarios hasta, por lo visto, encontrar lo que verdaderamente buscaban: las cajas en las que se guarda la recaudación, cuyo contenido vaciaron por completo. Los responsables de la piscina no quisieron realizar mayor comentario al respecto, más allá de aclarar que lo ocurrido nada tiene que ver con la huelga en marcha.