Educación destituye al director de A Lomba y desestabiliza el centro

AROUSA

De nada ha servido el apoyo que una amplísima mayoría de la comunidad educativa del centro manifestó hacia Francisco Xabier Cernada, incluyendo a las dos asociaciones de padres de alumnos. Tampoco el hecho de que su mandato, iniciado hace dos años con su elección democrática para el cargo, tuviese todavía dos cursos por delante para su desarrollo. Ni siquiera las consecuencias que una decisión de estas características, adoptada con los chavales avanzando en el segundo trimestre, puede acarrear para el funcionamiento del mayor de los colegios de Vilagarcía. Finalmente, la Consellería de Educación ha asumido como propias las argumentaciones de su ex inspector de zona, que recomendaba el cese del director de A Lomba y de su equipo. El departamento que dirige Jesús Vázquez ha optado por destituir al hasta ahora responsable del centro de enseñanza Infantil y Primaria, y con él a todos los docentes que le acompañaban en esta tarea.

La consellería comunicó la medida esta misma semana, por lo que ya es oficial, al igual que el nombre de quien sustituye a Cernadas. Se trata del profesor Julio Ventín, quien designará a su vez al equipo directivo que le arrope al menos hasta el final del presente ejercicio escolar. Porque lo lógico es que, entonces, el colegio de A Lomba sea incorporado a la nómina de centros en los que será preciso convocar elecciones. A ellas no podrá concurrir el ex director, que queda inhabilitado para cometidos de dirección hasta que finalice el mandato para el que fue elegido. Es decir, durante los dos próximos cursos.

La necesidad de recomponer la cúpula del centro ha provocado ya varias modificaciones en la marcha cotidiana de la escuela vilagarciana. Algo lógico, por cuanto, para empezar, el ex director es el orientador del colegio, sin trabajo directo de aula, lo que ponía a su disposición un mayor margen de tiempo que dedicar a esta labor. La planificación del curso se estableció en función de este hecho y de las horas que los docentes que componían su equipo debían destinar a la dirección del colegio. Al cambiar sus integrantes es necesario alterar consecuentemente dicha planificación para dar cabida a nuevos horarios y reasignar varias tutorías.

«Los niños, sin Informática»

Ayer, sin mayor tardanza, la madre de un alumno de enseñanza Infantil quiso denunciar públicamente que la destitución de la dirección amenaza con eliminar determinados servicios. «Lo que nos han dicho es que al haberse renovado la dirección tienen que cambiar horarios, y los niños más pequeños se han quedado sin Informática», lamenta la mujer, alarmada, al tiempo que asegura que este tipo de problemas se repiten en el nivel de Primaria. Todo ello, en el colegio público de Vilagarcía que tiene un mayor número de escolares, 620, que se divide en dos centros, A Lomba y Anexo, y gestiona un aula para alumnos con necesidades especiales.