El radar de la autovía «cazó» este año a tres jóvenes conductores a velocidades «delictivas»

AROUSA

06 oct 2009 . Actualizado a las 11:18 h.

El radar que la Dirección General de Tráfico colocó en la autovía de O Salnés, a la altura del kilómetro 14,9, en el municipio de Sanxenxo, sorprendió este año al menos a tres jóvenes que circulaban a velocidades «delictivas». El nuevo código de circulación define así a las alcanzadas por conductores que superan los cien kilómetros por hora en una ciudad y los 190 en una autopista y que se arriesgan a una denuncia por un delito contra la seguridad del tráfico.

Los infractores son, por supuesto, muchos más, pero Tráfico ha dado a conocer los más graves por la conducta temeraria de los conductores.

El primer caso se dio en el mes de abril, cuando una joven fue sorprendida cuando conducía por ese punto a 179 kilómetros por hora. En principio, al tratarse de una autovía, el exceso de velocidad no alcanzaría el definido como delictivo, pero se da el agravante de que la joven, que circulaba por una carretera en la que no se pueden superar los cien kilómetros por hora, acababa además de sacarse el carné de conducir, por lo que no podía circular a más de 80 por hora. La infractora, E.P.R., una vecina de Vilagarcía de tan solo 18 años, fue juzgada en Cambados y quedó posteriormente en libertad con cargos.

Más llamativo fue el segundo caso, que tuvo lugar un mes después. También en ese punto, en el último tramo de la autovía, el radar sorprendió a 203 kilómetros por hora a un vecino de Vilagarcía de 30 años. Pero no solo alcanzaba la velocidad calificada como delictiva, sino que además conducía sin carné, porque con anterioridad había perdido todos los puntos. El infractor, Juan Carlos Fontán, un vecino de Vilagarcía aficionado a los coches y a la velocidad, se defendió en un juicio rápido en el que aseguró que lo ocurrido había sido un despiste. Aún así se le condenó a tres meses de cárcel.

Juicio rápido

Hoy será otro conductor temerario el que se deba presentar ante la titular del juzgado número uno de Cambados para dar cuenta de su actitud al volante. En esta ocasión fue un motorista, sorprendido el pasado viernes a la inusitada velocidad de 249 kilómetros por hora, en un lugar en el que el límite es de cien. Se trata de un vecino de Pontevedra de 21 años, A.L.F., que iba en dirección a la playa de A Lanzada cundo el radar lo grabó a esa velocidad que supera en 149 kilómetros por hora el límite permitido.

Pese a estos llamativos casos, la Dirección General de Tráfico asegura que la autovía de O Salnés no es una carretera conflictiva, y la Consellería de Infraestructuras se plantea estudiar, como ya lo está haciendo en la autovía de Barbanza, la posibilidd de aumentar el límite de velocidad en ese vial hasta los 120 kilómetros por hora. Otro proyecto en el que se trabaja es el de alargar la autovía que ahora finaliza en Sanxenxo hasta el Concello de O Grove.