El párroco de Cordeiro se llevó una desagradable sorpresa el pasado sábado cuando, al acercarse a la iglesia, se encontró con restos macabros en el cementerio parroquial. Cerca de las tumbas aparecieron los cadáveres de varias palomas decapitadas, acompañadas de velas rojas y de otros colores, manzanas y restos de bebidas alcóholicas que parecían indicar que la noche anterior se había celebrado algún acto de brujería en el recinto mortuorio.
La noticia del extraño hallazgo no tardó en extenderse por el lugar, y fueron muchos los vecinos que se acercaron durante todo el fin de semana al cementerio para ver los restos del ritual, que no fueron retirados del camposanto hasta la tarde del lunes.
Los visitantes nocturnos celebraron su extraña reunión en dos lugares del camposanto; a la entrada, cerca de los nichos nuevos del cementerio, donde todavía quedaban restos de una paloma muerta, botellas, copas y velas, y en otro lugar más alejado, delante de una tumba en la que había varias botellas de champán y copas con restos de alcohol. Colillas de puros habanos indicaban también que los participantes en el ritual no habían escatimado gastos para su reunión; sin embargo, en Cordeiro nadie sabía quiénes pudieron ser los autores de ese macabro encuentro en el que todo parece indicar que se llevaron a cabo actos de brujería o cualquier ritual satánico.
En cuanto el asunto corrió de boca en boca fueron varias las personas que aseguraron que no era la primera vez que ocurría algo similar en los cementerios de la zona, aunque nunca los supuestos autores dejaron señales tan claras del motivo de su reunión.
Ayer se decía que en otros cementerios del Concello de Valga ya aparecieron hace tiempo restos que hacían pensar en reuniones nocturnas en torno a las tumbas, y que incluso en Pontecesures se repitieron casos similares, aunque ninguno de los que lo aseguraban lo habían visto personalmente.