Luis Paz tuvo suerte, dentro de lo que cabe. Los dos cortes que le produjo el agresor no fueron profundos. De hecho, sigue hospitalizado como medida preventiva, para evitar que alguna de las heridas se le puedan infectar. En la tarde de ayer reunió fuerzas suficientes para ponerse al teléfono. «Me encuentro bien dentro de lo que cabe -indicó a esta redacción-. Esta mañana vino el médico y me dijo que a lo mejor me daban el alta, pero luego decidieron que me quedara. Aún no sé cuándo iré para casa».
Luis Paz vive con su familia en Corvillón, en Cambados, pero lleva quince años ejerciendo como taxista en Vilagarcía. Nunca le había pasado nada parecido. «El susto lo tengo dentro para mucho tiempo», aseguró. A su agresor ya lo conocía, pero nunca sospechó que pudiese actuar de esa manera. «Vino muchas veces a la parada y ya lo llevé en otras ocasiones en el taxi». Esta vez se había negado, por el mal estado en el que estaba la joven. «Pero no fui el único. Yo volvía de tomar un café y otros compañeros ya le habían dicho que no lo llevaban. Estaba muy enfadado y me agredió; me cogió de sorpresa, pero fue que me tocó a mí la china, le pudo pasar a cualquiera».
Los dos tiros de Oliveira
Lo ocurrido el jueves recuerda los dos tiros que Juan Oliveira Platis, otro taxista de Vilagarcía que entonces tenía 58 años, recibió en la madrugada del 14 de agosto del 2006, cuando un cliente suyo le pegó dos tiros después de intentar atracarlo y que el taxista se resistiese. Oliveira estuvo varios días ingresado en estado muy grave, y todavía no ha superado lo ocurrido. «Las secuelas no las supero más», aseguraba el jueves después de saber lo ocurrido con su compañero.
El agresor de Oliviera Platis también fue detenido, pero dos meses después y tras burlar en varias ocasiones el cerco policial al que había sido sometido.
Juan Oliveira emprendió entonces una campaña para conseguir más medidas de seguridad. Unos se sumaron, otros no. Algunos taxistas pusieron por su cuenta GPS para estar siempre localizados. Desde hace unas semanas, la mitad tienen radiotaxi, que incluye también el sistema de búsqueda.