La celebración del Corpus está a la vuelta de la esquina y, con ella, la temporada de las comuniones. Una campaña que este año arranca en la segunda semana de mayo y que se extiende casi dos meses. Dos décadas de experiencia han convertido a la tienda vilagarciana Tiza en todo un referente en la ropa del género.
-Comuniones y Tiza son sinónimo en Vilagarcía...
-Llevamos 20 años con la tienda, y siempre nos dedicamos a la ropa de niños. En un principio estábamos más volcados en ropa de moda, pero desde hace 16 años orientamos nuestra actividad a la ceremonia, comuniones, bautizos y arras (ropa para los niños que las llevan en las bodas). Aquí nos viene gente desde O Grove hasta Cesures, y también de Rianxo, Boiro... Nosotros nos comprometemos con nuestros clientes a no vender el mismo modelo para dos celebraciones del mismo día y lugar.
-¿La gente aguarda a última hora para vestir a sus hijos para la Comunión?
-No, no. Las mamás ya se acercan para reservar nada más pasar Reyes.
-Desde fuera da la sensación de que todos los años se ve la misma ropa en las comuniones...
-Que va. Ya se encargan los fabricantes de que no sea así. Hay una línea clásica, pero también otra de fantasía, en la que se juega mucho con los colores. Este año la preferencia de la gente está empatada entre ambos estilos.