Los esfuerzos de Ría de Vilagarcía se concentran, en este momento, en conseguir la aprobación del estudio de detalle. Este primer documento consiste, básicamente, en un reajuste de elementos como rasantes y alineaciones, y una ordenación de volúmenes.
El PXOM de la capital arousana exige el desarrollo de un instrumento de estas características para la ordenación de parcelas superiores a los 3.000 metros cuadrados, como es el caso, ya que la actuación se prevé sobre un terreno de 30.000 metros cuadrados de superficie.
Fruto de un convenio urbanístico que data de 1998, el estudio en cuestión plantea el desarrollo de una superficie edificada de 12.988 metros cuadrados, con un almacén de 6.803 metros y un espacio para estacionamiento de 11.535 metros, capaz de albergar a unos seiscientos vehículos.
Aun en el caso de que este paso inicial prosperase -conviene recordar que el informe de los servicios municipales es favorable- la consecución del centro comercial exige una tramitación compleja, que incluye la presentación de un proyecto de urbanización, un proyecto de obra y una solicitud de licencia de actividad. Y en estos pasos posteriores sí pesarían las advertencias técnicas sobre la falta de una solución para el abastecimiento de agua o las comunicaciones viarias del área comercial.