El único grupo municipal que parece tener claro cómo enfocar el futuro del servicio de emergencias en Vilagarcía es Esquerda Unida. Ayer, dos de sus integrantes, Juan Fajardo y Ramón Bueno, insistieron en los puntos defendidos por su formación en el pleno.
De acuerdo con EU, el Concello debería solicitar a la Dirección Xeral de Protección Civil una moratoria de dos años antes de ejecutar la desaparición del Grumir. Este es, según Fajardo y Bueno, el tiempo preciso para que la Administración autonómica reestructure la actual subsede de bomberos, orientando su funcionamiento hacia la ciudad en exclusiva y, sobre todo, otorgándole un carácter público. «Non se trata de algo que nós quitemos da manga, senón de algo que figura na Lei de Emerxencias de Galicia», apuntó Bueno.
Entretanto, la Xunta debería seguir sufragando los salarios de los 15 miembros del Grumir, contratados ya de forma indefinida hasta que finalice la moratoria mencionada y sus plazas salgan a concurso. Porque esos quince puestos, argumenta EU, tendrán que ser incorporados a la estructura de los bomberos, potenciándola de forma eficaz. Los trabajadores concurrirían a la oposición con los méritos contraídos, para competir con el resto de los posibles aspirantes como en cualquier otra oferta pública de empleo.
«Se sobre o acordo do pleno non se fai este traballo político posterior, poden estar seguros de que non se fixo outra cousa que acudir a ese modelo de declaración institucional baleira que tanto gusta a Fole, a Rivera, a Marcelino Abuín e a Castro Ratón, e que non serve para nada», espetó Fajardo, quien otra vez trajo a colación los ejemplos de Castroagudín y el párking de Xoán XXIII.
Críticas a Protección Civil
Los representantes de Esquerda Unida quisieron diferenciar, a este respecto, el trabajo del Grumir de la agrupación de voluntarios de Protección Civil. Una vez más, Fajardo acusó a los responsables de este segundo ámbito de «aproveitarse do traballo» de los 15 operarios del grupo de intervención rápida y calificó su funcionamiento de «escándalo económico e clientelar». En cambio, tanto él como Bueno valoraron la profesionalidad y la formación adquiridas, así como la labor desarrollada por los integrantes del Grumir.
No faltaron las críticas hacia Tomás Fole y el PP: «Unha vez máis quixeron sacar rendemento político sen poñer unha soa solución sobre a mesa», concluyó el portavoz de EU.