El bipartito da por rota su relación «preferente» con Izquierda Unida

AROUSA

La derrota de la propuesta del bipartito de Vilagarcía para la consignación de las concejalías liberadas y las dedicaciones exclusivas, unida a la trompicada aprobación de los presupuestos del Concello para este año, trajo ayer bajo el brazo su primera consecuencia: los dos socios que componen el gobierno local, PSOE y BNG, dan por finiquitada la preferencia que reiteradamente habían manifestado hacia Izquierda Unida como su primera opción para el desarrollo de la gestión municipal.

Tanto el portavoz socialista, Marcelino Abuín, como el teniente de alcalde, el nacionalista Xosé Castro Ratón, abordaron ayer con dureza la postura adoptada en el pleno por los tres concejales de IU, «que, salvo las asignaciones a los grupos municipales, votaron contra todo, incluso contra la contratación de la secretaria de la alcaldesa, algo que no había ocurrido nunca», lamentó Abuín Duro, quien califica de «obstruccionista» la labor desarrollada por los de Fajardo. «Esa exclusividad que mantuvimos con ellos a la hora de negociar ha desaparecido», añade el responsable municipal de Xestión do Territorio: «El abanico de la interlocución del gobierno está ahora abierto a todos los grupos políticos de la corporación por igual».

Aun reconociendo que la labor de gobierno se ha complicado, Marcelino Abuín entiende, no obstante, que lo importante de la sesión plenaria es la aprobación de los presupuestos. Un punto, incidió, «en el que IU votó nuevamente en contra, mientras el PP e Ivil sí facilitaron que saliesen adelante». Más allá del hecho cierto de que la alcaldesa, Dolores García, no tiene asignado aún un salario pese a haber pedido una excedencia como funcionaria para dedicarse a la institución, o la situación de la nacionalista Ana Lorenzo, que no ha cobrado un duro desde hace dos meses mientras continúa desempeñando su labor municipal, Abuín destaca que la aprobación de las cuentas permite que el Ayuntamiento funcione con normalidad.

«Dignidade fronte a capricho»

También Xosé Castro Ratón considera que el camino negociador emprendido hasta ahora desde Ravella ha conducido a un callejón sin salida, que exige del gobierno local un cambio de estrategia. El portavoz nacionalista cree suficientemente comprobado que «EU non está por cambiar ese chip de can do hortelano que nin come nin deixa comer» y apuesta por un escenario abierto.

El teniente de alcalde acusa a Juan Fajardo de «carecer de argumentos máis aló desa cantidade de 1.762 euros que á hora da verdade era a que separaba as nosas propostas» e interpreta que su negativa no es más que una muestra de «capricho, un querer facernos pasar polo seu arco de lume». Castro Ratón mantiene que la oferta de liberaciones de Ravella es «digna e transparente» y como prueba detalla las percepciones líquidas que los concejales cobrarían cada mes: «2.814 euros a alcaldía, 2.047 a tenencia, 1.791 as dúas dedicacións completas, 1.228 a parcial ao 60% e 818 euros as tres ao 50%». «Os cidadáns saberán valorar que é o que está a pasar e cales son os atrancos que se están a poñer», afirma convencido el líder del Bloque.

Entretanto, la negociación de las liberaciones vuelve necesariamente al punto de partida.