El IES Leiras Pulpeiro, en Lugo, se convertirá el próximo curso en el primer centro educativo de la provincia en tener una Aula Estable de Autismo para alumnos de secundaria. El anuncio lo hace Raiolas, la asociación lucense sin ánimo de lucro que forman una treintena de padres y madres de personas con autismo y otros trastornos generalizados del desarrollo (TGD). El recurso educativo vendrá a dar continuidad a las dos únicas aulas estables que existen por ahora, y que están en los CEIP Casás y A Ponte, también en la ciudad amurallada.
«Las necesidades van cambiando y hay que ir adaptándose a ellas», indicó una de las psicólogas del colectivo, Ana López. No en vano, de los 7 alumnos que estudian este curso en estas aulas (5 en el colegio de A Ponte y 2 en el de Casás), 2 están a punto de finalizar la primaria y en septiembre comenzarán la ESO. De ahí que Raiolas haya solicitado a la Consellería de Educación la creación de otra aula, específica de secundaria, en la que los jóvenes con autismo podrán continuar su formación reglada. La asociación se constituyó en el 2000. En un primer momento, los padres analizaron la posibilidad de que sus hijos acudiesen a un centro especializado en autismo. Sin embargo, pronto comprendieron que «la mejor integración para los niños que tienen autismo es que estén con niños de su edad o parecida en centros educativos ordinarios», declara López.
Las aulas estables permiten que los alumnos con autismo dispongan de un espacio propio -con su propio material, un profesor agregado y un orientador-, y a la vez puedan compartir tiempo y espacio en algunas materias curriculares con los estudiantes de su misma edad.
También en otros centros
Con todo, desde Raiolas resaltan que, al margen de las aulas estables, hay alumnos con autismo en colegios como Divino Maestro, Salesianos, Galén, Rosalía de Castro, María Auxiliadora o Franciscanos. También en centros de municipios de la provincia como Chantada, Monforte, Pol, A Fonsagrada, Vilalba o Guitiriz.