El armador pretende vender el «Bermeotarrak» para saldar deudas

A MARIÑA

Realiza gestiones con empresas de Barbanza que pueden estar interesadas en comprar la carga de atún

02 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Casi 24 horas después de que el Bermeotarrak atracara en el puerto de Vilagarcía tras pasar 18 días fondeado en la ría, al no poder ir a tierra por las deudas que pesan sobre el atunero, el presidente de la Autoridad Portuaria compareció para reconocer que cualquier intento de ponerse en contacto con la armadora vasca fue inútil. Javier Puertas explicó que las gestiones para el posible traslado del barco a Vilagarcía se iniciaron hace ya días, pero que fue el domingo, dado el estado de la mar, cuando Capitanía Marítima tomó esa decisión, a fin de evitar cualquier accidente, dado que el buque se estaba quedando sin agua y agotando el combustible. «El dispositivo se activó el día 26, porque hubo una pequeña alerta, ya que el barco empezaba a garrear y podía chocar contra las bateas, ya que el ancla no garantizaba su posición».

Explicaciones similares a las ofrecidas por Puertas las dio ayer la Xunta de Galicia, que habló de una acción coordinada entre Portos de Galicia y la Autoridad Portuaria para facilitar el atraque del Bermeotarrak en Vilagarcía.

Pero al margen de las explicaciones dadas para justificar la orden que se dio el domingo para permitir el atraque del barco en el puerto arousano, todas las demás gestiones pendientes para la resolución del caso siguen en el aire. Puertas reconoció que no sabe cuánto tiempo estará el buque en el muelle. «Puede estar aquí una semana o un año, no lo sabemos». Sus palabras recordaban el caso del Sunny Jane , un barco ruso abandonado por sus dueños que estuvo dos años fondeado en Ribeira.

Liquidación de la empresa

Sin embargo, tanto el capitán del barco como su patrón fueron más optimistas al respecto. Más que nada porque ellos son los únicos que mantienen contacto con la armadora, y según indicaron Juan García -el capitán- e Illart Arrizaballaga -el patrón-, la intención de Pebertu S.?A. es liquidar la empresa para pagar las deudas y los embargos que penden sobre el barco, por un valor de 400.000 euros. «Queren levar o barco para Bilbao e vendelo», aseguraron.

Por otra parte, también se están realizando gestiones entre las conserveras de Barbanza para saber si alguna está interesada en comprar la carga. Aunque al parecer había inicialmente un comprador, de momento nadie se presentó ante la tripulación para quedarse con las 300 toneladas de atún, una mercancía que por ahora se mantiene en buen estado. «Lo primero que pidieron fue agua para refrigerar la carga -aclaró Javier Puertas-, y también electricidad. De momento tienen combustible, pero si lo necesitan no habrá problema».

El Bermeotarrak tiene ahora 25 tripulantes a bordo, después de que cuatro de ellos abandonaran el buque hace unos días. Siete son españoles -dos vascos y cinco gallegos- y los demás, africanos; de Senegal, Costa de Marfil y Ghana.