El desplome de los precios de la merluza a dos semanas de navidad hace saltar las alarmas en la flota de Gran Sol
A MARIÑA
No salen de su asombro los armadores y tripulantes de la flota mariñana que opera en los caladeros europeos de Gran Sol. «Nunca hasta ahora» les habían pagado tan poco la merluza en vísperas de una época, como la navidad, en la que suele aumentar la demanda y, por tanto, el precio. Ayer y anteayer no llegó a tres euros de media por kilo, una cotización que ha hecho saltar todas las alarmas.
No solo porque ese desplome haya estado precedido de precios bajos durante meses, sino porque temen que el problema se agrave cuando pasen las fiestas navideñas y el consumo se retraiga todavía más. Eduardo Míguez, adjunto al director general de la sociedad de armadores Puerto de Celeiro, explicaba ayer que, si resulta difícil cubrir gastos con cotizaciones como las de los últimos tiempos, cuando los promedios llegaron pocas veces a los cinco euros el kilo, con menos de tres euros es insostenible, abocando a los armadores «á ruina».
Realista, Eduardo Míguez atribuye el desplome de precios a un «cúmulo de causas». Aun sabiendo que un mercado global no caben proteccionismos, apunta que las importaciones de merluza inciden, no solo porque sea más barata, sino también porque no siempre está correctamente identificada su procedencia. A eso suma la «abundancia» de ese pescado en los mercados, a la que contribuyen también los pescadores españoles. Y, por si fuese poco, reconoce que la crisis económica que afecta al conjunto de la sociedad puede haber disminuido la demanda más de lo esperado.
Campaña promocional
Ante la «complicada e delicada» situacióna, el adjunto al director general de Puerto de Celeiro recordó ayer una petición planteada por armadores durante el simposio pesquero recientemente celebrado en Celeiro: que el From organice una campaña promocional para incentivar el consumo del pescado preferido por los españoles.