Además de su colección malacológica de 1.500 ejemplares del mundo, parte expuesta en el Museo do Mar de San Cibrao, también tiene una de insectos
06 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Entre las citas navideñas del Museo Provincial do Mar de San Cibrao figura una actividad que invita a descubrir la riqueza malacológica por el mundo. Cada día se estudia una concha distinta (los siguientes serán estos días de 11.30 a 12.00 horas, para todas las edades y sin inscripción previa), todas de la exposición temporal de la colección de David López (Ribadeo, 1970), trabajador de Alcoa y naturalista muy aficionado. Además de la colección malacológica tiene otra entomológica, de insectos. Las dos siguen creciendo. Y en cuanto a la segunda, está a la espera, tras realizar gestiones a través del Concello de Ribadeo, de que le concedan un permiso del Principado de Asturias «para ir a buscar bichejos por la zona de los Oscos. Aprovecho las rutas de senderismo». Su intención es poder exponerla al público en Ribadeo.
-¿Cómo hace para aumentar sus colecciones, especialmente la de conchas?
-Ahora tengo unos amigos en Marín que son armadores y tienen arrastreros que están por zonas de Guinea Bissáu, Malvinas... También le propuse a algún capitán que manda en un congelador que me trajera conchas. Ocupan mucho y tengo que meterlas en el congelador de mi casa y en el de la de mi madre. En otras ocasiones, cuando no tengo tiempo, las meto en botes en alcohol. A veces me sobrepasa.
-Será el «síndrome» del coleccionista, ¿no?...
-(Ríe) Lo bueno que tengo es que trabajo a turnos y cuando hay gente que está trabajando yo descanso varios días y aprovecho para organizar y trabajar en las colecciones.
-La de conchas, ¿a cuántos ejemplares asciende ya?
-Tengo unas 1.300 especies y unos 1.500 ejemplares. Ahora hace poco recibí un paquete de un francés que trabaja en un laboratorio que tiene material del Alvin, un batiscafo que investiga profundidades, y son ejemplares difíciles de conseguir. Contacté con él por Internet, ofrecía moluscos de algas profundos y él estaba interesado en moluscos de la zona cantábrica y de África occidental. También recibí otro paquete de un italiano que me mandó material de Somalia.
-Internet le ayudará.
-Si. Hace años mandabas una carta para hacer un intercambio y tardaba una o dos semanas en llegar al destinatario, otro tanto en recibirla tú y al final tardabas un mes.
-¿Pertenece a alguna sociedad en concreto?
-Soy socio de la Sociedad Malacológica Española.
-¿Cuál diría que es la concha más interesante de su colección malacológica?
-Al final las que más me interesan son las de aquí. He ido algunas veces al puerto de Burela a hablar con los marineros... ya me conocen. Me gustan las conchas de la zona cantábrica. Lo que hay en la zona es que se concentran también especies en aguas profundas, a 800 metros de profundidad que a lo mejor en Noruega se encuentran a 100. Aquí antes el clima era muy frío y esas conchas colonizaron la zona en la época glacial. Igual pasa con los insectos y la flora.
-Y la colección de insectos, ¿también es tan numerosa como la de conchas?
-Tengo alguna caja y tengo que utilizar el congelador también. La colección tiene casi 50 cajas. Tal vez la colección de insectos le guste más a la gente. También tengo una exposición de fósiles en una vitrina en la planta de Alcoa en San Cibrao. La de insectos es una colección muy modesta.