La renuncia de una edil del PP permitió al PSOE sacar adelante las cuentas entre graves críticas de la oposición
09 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El presupuesto municipal de Foz fue aprobado el jueves por la noche de forma definitiva. Fue en el discurrir de una sesión plenaria en la que el PSOE rechazó las alegaciones presentadas a las cuentas municipales. Tal y como se preveía, el voto de calidad del alcalde, José María García Rivera, fue determinante, ya que tras la renuncia de la concejal del PP Luisa Prieto -y dado que todavía no se ha cubierto la vacante-, el PSOE igualó en votos a la suma de los ediles del PP y el BNG. Rivera logró aprobar el presupuesto, pero lo hizo en una polémica sesión, en la que las discusiones derivaron en acusaciones personales entre los portavoces políticos. Ayer, los comunicados que supuestamente más en frío se emitieron desde los partidos abundaban en esta circunstancia.
Si desde el PP acusaban a Rivera de manipulador y oportunista, este replicó que tales calificativos son los apropiados para el grupo popular, a quien también tachó de peligroso. El BNG no fue a la zaga. Los nacionalistas señalaban que es lamentable «que os veciños teñan que sufrir a prepotencia e malas artes dun alcalde que perdeu o control do partido e do goberno municipal, onde cada quen vai por libre, producindo un desgoberno que vemos a diario nos numerosos problemas do Concello».
Por su parte, en un comunicado, García Rivera, cargó contra el portavoz del PP focense, Ángel Cao: «É increíble que me acuse a min, cando este señor foi un membro do goberno local do PP que levou ao Concello á bancarrota, e incluso desvalixaron a Recaudación Municipal cobrando cantidades irregulares por ese servicio».
Sobre las alegaciones a los presupuestos, Rivera añadió: «Resulta curioso que os que piden diñeiro para os veciños do medio rural para festas, primeiro votan en contra do presuposto e despois presentan recursos. ¿Como se entende isto co discurso de axudar aos veciños?».
El PP, por el contrario, considera que Rivera no defiende los intereses de los focenses, ya que pone por encima los de empresas privadas y de afines al PSOE. Además de acusarle de no querer consensuar los presupuestos, critica que «escatime» 30.000 euros para mantener fiestas tradicionales en las parroquias y, en cambio, no pida explicaciones a Gestagua sobre el gasto de más de 400.000 euros «que teremos que pagar os veciños».
El PP también alude a las «argucias» de Rivera para aprobar la tasa de saneamiento, que incrementará el coste del recibo, aprovechándose de la renuncia de Luisa Prieto. El grupo popular dice que estará vigilante sobre el gasto de cada euro de las arcas municipales y que denunciará «o aproveitamento que se faga para mellorar a situación persoal ou familiar dos membros do equipo de goberno ou dos afines a estes».
Comercial de Gestagua
El BNG acusó a Rivera de actuar como un «comercial de Gestagua». Para los nacionalistas, el equipo de gobierno pervierte la democracia al aprovecharse de la falta de un edil del PP: «O alcalde conculca a vontade popular», apunta.