La Fiscalía no investigará las circunstancias de los dos accidentes in itinere en los que perdieron la vida cuatro operarios portugueses en Meira y en Taboada, según admitió ayer el fiscal jefe, Jacinto Fernández Villalvilla. Lo hizo antes de la reunión constituyente de la creación de una policía preventiva en el ámbito de la siniestralidad laboral.
Según explicó Fernández-Villalvilla, los accidentes in itinere son considerados un problema de seguridad vial, «aún cuando estén relacionados con el trabajo, -dijo- una vez terminada la jornada laboral es difícil hacer un control del empresario». Admitió que suponen una preocupación «porque cada vez hay más accidentes».
El fiscal jefe reconoció que no se iba a iniciar una investigación, pese a que los responsables de Tráfico admitieron que el cansancio y el estrés podrían estar detrás de los accidentes de los obreros portugueses y que éstas son cuestiones que pueden estar determinadas por las condiciones laborales.
La de ayer fue la primera reunión del grupo de policía preventiva, cuya misión, según el fiscal jefe es la de facilitar la investigación y perseguir los delitos relacionados contra la seguridad en el trabajo. Insistió en que con esta actuación tratan de contribuir al descenso de la siniestralidad.
Participarán agentes de todos los grupos: Policía Nacional, Local, Guardia Civil y Policía Autonómica. Sus máximos responsables acudieron a la reunión constituyente de ayer. Villalvilla dijo desconocer qué número de agentes acudirán a los cursos que se imparten en la academia de A Estrada, en los que forman a los alumnos sobre normativas, sobre cómo actuar y detectar deficiencias en la cadena de trabajo y cómo levantar los atestados judiciales con eficacia.
La unidad, que dependerá de la Policía Judicial, actuará en relación estrecha con la Inspección de Trabajo, que será quien comunique a la Fiscalía los casos que detecte, susceptibles de una investigación penal por incumplimiento de la normativa.