La desaceleración en el sector de la construcción ya se deja notar también en la comarca de A Mariña. Esta situación se ve agravada por las órdenes dictadas por la Administración gallega de paralización de varios cientos de viviendas y la falta de avances reales en los planes generales de ordenación urbana que se redactan o tramitan actualmente en la comarca. Éstos y otros aspectos fueron analizados ayer por responsables de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción (APEC) en una reunión que tuvo lugar a mediodía en el municipio de Barreiros.
El responsable de la APEC, Hipólito Trinidad, convocó a los respectivos presidentes y secretarios de las tres delegaciones que el colectivo tiene en la comarca para analizar los primeros efectos de la desaceleración en una comarca marcada por el bum urbanístico de la última década. En la reunión, de carácter privado, el presidente de los constructores lucenses aprovechó el encuentro para informar de las gestiones desarrolladas ante las distintas administraciones para atajar los posibles efectos de la incipiente crisis que amenaza al sector.
Con ánimo de analizar cada uno de los factores que condicionarán el futuro panorama del sector, los dirigentes de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción no pasan por alto la creciente demanda de empleo que existe en la actualidad, concretamente en algunas zonas que se han caracterizado por su continuo crecimiento urbanístico.
El dato significativo y que sirve para explicar la realidad que vive el sector lo comentó el presidente de la asociación, Hipólito Trinidad: «Eu podo falar por mín, e podo dicir que na miña empresa, nos últimos dous meses apareceu máis xente pedindo traballo que nos últimos cinco anos». Esta situación, según otros constructores consultados y el propio Trinidad, también se está repitiendo en la comarca mariñana.
Otras reuniones
Al encuentro de ayer está previsto que le sucedan otros que servirán para trasladar y recabar información más concreta a los constructores cuya actividad está centrada principalmente en los ayuntamientos costeros, que soportaron los mayores picos de presión urbanística en la última década.
Los constructores son conscientes de la necesidad de prever cuál será la incidencia de la desaceleración del sector en la creación de empleo. «Non podemos deixarnos morrer, temos que intentar poñerlle freo a unha situación que parece que empeza a complicarse», manifestaba ayer el presidente de la APEC.