El incesante goteo de robos o intentos de robo que estos días están sufriendo locales y vehículos dentro del casco urbano de Foz está generando cierta alarma social, no tanto por el valor del botín como por los daños y la sensación de inseguridad que genera entre la gente.
Aunque a día de ayer no había sido facilitada nota oficial acerca de la situación, afectados y vecinos han confirmado la existencia de al menos cinco robos y hurtos y tres intentos en lo que va de semana.
En la noche pasada, por ejemplo, entraron en una zapatería situada en la céntrica Avenida da Mariña. Los ladrones se tomaron el trabajo de desprender las chapas de aluminio de la parte baja de la puerta de entrada para deslizarse por el hueco y evitar que la alarma saltase y una vez dentro, se llevaron un botín más bien escaso ya que solamente cogieron dos o tres monedas de euros que había en la caja registradora, dejándose las monedas de céntimo, papeletas de lotería y mercancía. Al menos esto es lo que percibió la dueña tras una primera inspección. Al parecer, una vecina creyó haber escuchado unos ruidos durante la noche, pero creyó que se tratata de lluvia.
La misma noche intentaron entrar en otro establecimiento cercano, sin conseguirlo, y en un bar situado en la zona de Campo da Cabana, donde el dueño, que vive encima del negocio, escuchó hacia las tres y media de la mañana los ruidos que hacían al intentar forzar una ventana. Logró ver unos chavales que huían. Detrás dejaron un cristal con una grieta,
También hay noticias del robo cometido en una furgoneta que un albañil tenía estacionada en la Avenida de A Mariña, de donde, según testimonios recabados, se llevaron, tras acceder a través de una ventanilla, una cartera con 10 euros y tarjetas. Peor suerte tuvieron al intentar entrar en una peluquería que hace esquina con la calle Eduardo Pondal, donde al romper un cristal saltó la alarma, viéndose obligados a huir.
En esta misma calle habían actuado ya el martes por la mañana, hacia las once y media, en una clínica veterinaria, donde se apoderaron de unos 240 euros que había en la caja registradora. Aprovecharon que el personal se ausentó un momento del local para atender a un animal en la parte trasera del negocio para meter mano a la caja.
Y anteriormente, por la noche y tras romper una puerta, entraron también en una carnicería de la misma calle, llevándose, según las informaciones recabadas, unos cien euros y una pieza de carne.
Además, parece que entre el miércoles y el jueves de esta semana robaron en un autobús aparcado en la estación de Foz, donde tras romper la ventana de la puerta del conductor, se apoderaron de tarjetas de respostaje y lavado y de material de limpieza que guardaban en el maletero. Al menos varios de los robos fueron denunciados ante la Guardia Civil, que realiza pesquisas para descubrir a los autores de esta cadena de robos.