Los cambios de dirigentes políticos, tanto en la Xunta como en la Diputación, no han logrado que el alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez, varíe de opinión respecto al parque comarcal de bomberos de Barreiros. El regidor nacionalista insiste en que no ratificará los estatutos del parque ni ingresará en el consorcio de concellos a no ser que haya cambios significativos en el modelo de financiación.
Suárez considera injustas las cargas que le imponen a Ribadeo y quiere que se modifiquen. De ello no ha tenido oportunidad aún de hablar con el presidente de la Diputación, el socialista Gómez Besteiro, quien hoy tiene previsto anunciar la fecha en la que citará a todos los alcaldes adscritos al parque. La previsión de la Diputación es que entre en servicio el primer trimestre del próximo año, pero podría hacerlo sin contar con Ribadeo entre los municipios adscritos.
Suárez recordó que los estatutos fueron redactados con el PP en el gobierno de la Xunta y de la Diputación. Cuando en abril de 2005 se convocó a los alcaldes de Ribadeo, Barreiros, Foz, Trabada, A Pontenova, Alfoz, O Valadouro, Lourenzá, Mondoñedo y Riotorto para crear el consorcio que gestionaría el parque, Ribadeo y Foz (entonces con alcaldes socialistas) se opusieron al discrepar con los modelos de representación en la gestora y de financiación. Este último no se ha cambiado e incluye el baremo de distancia a A Espiñeira para calcular la cuota que deberá pagar cada concello, cuando lo que pidieron Foz y Ribadeo en su momento fue que se utilizase como único criterio el de la población.
Así lo sostiene Suárez, quien ayer manifestó: «Na reunión de concelleiros que houbo en xuño do 2005 en Barreiros, os do PSOE e do BNG pelexáronse por ver quen se levantaba antes e abandonaba a reunión. Ningún estaba de acordo. Pois agora, como nada cambiou na financiación, nós seguimos mantendo o mesmo. Os que mudaron de parecer (Foz), son os que deberían explicalo», explicó.
«Ribadeo non ten que pagar máis cando está pegado a Barreiros e os costes de desprazamento son menores», explicó el alcalde de Ribadeo, quien en cualquier caso apuntó: «De momento non falei co presidente da Deputación deste asunto. Non sei o que vai plantexar na xuntanza, pero para Ribadeo nada mudou respecto a xuño de 2005. En calquera caso, o parque podería entrar igual en funcionamento sen Ribadeo, e se nos axudan para atender calquera continxencia despois pagariamos a factura correspondente».
Las instalaciones de A Espiñeira llevan más de tres años concluidas. Desde entonces, las discrepancias políticas sobre su financiación y sobre qué organismos debían asumir los costes (Xunta, Diputación y Concellos) han provocado que A Mariña siga careciendo de este servicio.