García Rivera y Ramón Martínez reiteran en el juzgado sus tesis sobre las licencias de obra de Foz
A MARIÑA
Será la Justicia quien dirima, también en la vía penal, si hay o no materia delictiva en el caso de las licencias de obra concedidas en 2006 en Foz, después de que el pleno aprobara su suspensión. Ramón Martínez, entonces portavoz del grupo municipal del PP y quien suscribe la denuncia por este caso fue uno de los que declararon ayer en el juzgado viveirense. A la salida, afirmó que consideran una grave irresponsabilidad la concesión de las licencias, irresponsabilidad que atribuyen al alcalde. Los efectos, añadió, se están viendo: «onde se están facendo edificios de cinco plantas ó lado non se van permitir vivendas unifamiliares (...) e urbanísticamente Foz vai quedar desordenado e vai absorver o crecemento do litoral impedindo un urbanismo plano, desexado pola maioría da xente». El alcalde dijo que suspendió licencias voluntariamente para que la presión urbanística no hiciera peligrar servicios, que las licencias al hotel familiar se atuvieron a la ley, que el informe jurídico no era vinculante y que la suspensión no surtía efecto hasta su publicación, como declaró ayer también la secretaria.