El mal tiempo ha sido una de las características más destacables de este verano en A Mariña. Viento, lluvia e incluso frío se han intercalado, dando como resultado un verano poco productivo, tanto para los turistas que han visitado la zona como para los hosteleros de la misma, que se han visto inevitablemente afectados.
A pesar de que sí que se han visto veraneantes, y muchos, que visitaban A Mariña en julio y agosto, la principal queja de los hosteleros es la brevedad de las estancias de los turistas en los establecimientos como hoteles o cámpings. Esto es debido a que el mal tiempo impide ir a la playa, que es lo que quiere hacer la mayoría de la gente que visita A Mariña en los meses de verano.
Los restaurantes y bares más próximos a las playas son probablemente los que más han notado el mal tiempo.
Algunos fines de semana, la gente que viene a pasar el día a la playa sube a los locales cuando el viento, la lluvia o el frío les obligan, pero lo más común es que ni siquiera vengan a la playa.
«Eu diría que prácticamente tivemos un 50% menos que outros anos, por culpa do tempo», afirma la propietaria de uno de los restaurantes más conocidos de Barreiros, «esperemos que as festas de San Bartolo axuden».
Julio ha sido un mes en el que los hosteleros mariñanos tenían gran confianza, pero que este verano ha dejado mucho que desear. Con la llegada de agosto, muchos pensaron que quizá el tiempo mejoraría y daría la oportunidad de remontar, pero no ha sido así.
«Agosto foi un pouco mellor, pero nada comparado co do ano pasado», asegura un trabajador de otro establecimiento.
En los últimos días, parece que el tiempo ha ido a peor en lugar de mejorar. La lluvia y el frío no parecen tener intención de hacer la última semana de agosto agradable para los turistas, y mucho menos para los hosteleros.