«Cuando Los Suaves deje de tocar lo hará como Dios manda»
Vigo
El grupo ourensano repasa esta noche en Vigo las canciones de su primer disco para celebrar sus treinta años de carrera
18 Dec 2010. Actualizado a las 02:00 h.
La sala Privée de Beiramar acogerá esta noche, a las 21.30 horas, el concierto de celebración de «los 29 años, 9 meses y un día» de la creación del grupo Los Suaves. Charly Domínguez y su hermano Yosi son los dos únicos supervivientes de aquellos tiempos.
-¿Cómo está el gato?
-Bien, maullando e ilusionado por los dos discos que sacamos este año, algo nada fácil en estos tiempos.
-Además, ¡van y los venden!
-Sí, pero ese es otro tema porque el control de ventas se hace por solo tres tiendas, y no suman los 400 deuvedés que se vendieron en Ourense y los de las tiendas pequeñas. Si por ejemplo, el Dalma vende todo eso en El Corte Inglés y en el resto nada, parece que es número 1 y no es así.
-Pero Los Suaves constatan sus ventas en los directos.
-Sí, pero es triste porque parece que la panacea de la música es Shakira o Lady Gaga. Los Suaves, evidentemente, ha vendido más que Sergio Dalma, al que yo quiero que le vaya bien. Somos un grupo de directo, para eso nacimos y no vamos a cambiar.
-¿No suena a condena el título 29 años, 9 meses y un día?
-Sí, es un título que trata de llamar la atención y que decidimos para no ir a la cifra justa. Pero, al tiempo, no es una condena porque es una situación que hemos escogido. Miramos hacia atrás sin ira y sin reproches por lo vivido. Todo esto, en un país donde se le tiene mucho miedo a las guitarras.
-¿Hace 30 años imaginó que tuvieran tanto éxito?
-No, aunque cuando me metía en cama había momentos en que pensaba en comerme el mundo. Pensábamos que era ir a tocar con Los Ramones y dar media vuelta sin ningún tipo de continuidad porque no esperábamos la respuesta de A Coruña en aquel concierto. Los críticos fueron a hablar de Los Ramones y terminaron hablando de nosotros. A partir de ahí vino todo lo demás, pero nuestras expectativas eran volver a Ourense y seguir tocando los fines de semana porque nos gustaba.
-¿Cómo es la gira actual?
-Estamos tocando el primer elepé, Esta vida me va a matar . Tocamos parte del deuvedé y, tras un pequeño descanso, atacamos el primer elepé entero. Ya lo hicimos en Gijón y ahora Vigo será la segunda ciudad donde lo hagamos.
-¿Cómo están ahora las canciones de aquel disco?
-Siguen teniendo vigencia. Si en 1981 cantábamos: «dos millones de parados y tú uno más», ahora solo tenemos que decir «cinco millones de parados y tú uno más». Quizá no es posible recuperar la ingenuidad que te da la osadía de no saber tocar y tirar para delante, y encima grabar un disco en 75 horas y mezclarlo. Ahí queda y plasma la ingenuidad de unas personas que tocaron con toda la pasión del mundo y eso transmite. Evidentemente ahora esas canciones salen de otra manera, aunque pretendemos respetar las canciones en su integridad, porque además de aquella época solo quedamos Yosi y yo. Son canciones vigentes porque no hablan de banalidades.
-Lo de «Adiós, adiós» fue un cachondeo, ¿no?
-Es el humor que tenemos los gallegos; también los andaluces tienen algo pero son menos simpáticos. Fue retranca. Ya en el anterior disco acabábamos con una canción con ese título que dejó desesperada a mucha gente. Pero no quiere decir que lo dejemos porque estamos todos en forma y con mucha ilusión, aunque ya no podemos pensar a largo plazo. Queremos que nuestra gente se sienta orgullosa de que cuando dejemos de tocar lo hagamos como Dios manda.
-¿Cómo está Yosi?
-Bien, con muchas ganas, en caso contrario el grupo tampoco continuaría. Lo tenemos todo y hay que aprovecharlo el tiempo que nos quede, disfrutándolo y divirtiéndonos.