La Voz de Galicia

Con el DNI en la boca

Galicia

JUAN CAPEÁNS SANTIAGO

A los guapos, a los bajitos, a los de pelo largo y a los de trenzas. A los alumnos de matrícula y a los aplicados funcionarios. Todos los compostelanos que viven, estudian o trabajan en el casco histórico padecen estos días los controles preventivos que las fuerzas de seguridad han desplegado en Santiago con motivo de la cumbre de ministros de la UE.

11 Feb 2002. Actualizado a las 06:00 h.

No era un farol para asustar a los grupos antiglobalización. Los más de cuatro mil policías cuya presencia en Compostela anunció el Ministerio del Interior empiezan a hacerse notar en la capital gallega. Son muy educados y respetuosos, pero no se andan con bromas. Lo dicen los cientos de ciudadanos que desde hace unos cuantos días han sido sometidos a controles aleatorios en las calles de la ciudad. Lo saben también los miembros de la Plataforma Galega por unha Europa Alternativa, que desde el miércoles de la semana pasada se concentran a mediodía en la praza de Galicia para protestar por la política de la UE y por la «excesiva militarización» de Santiago. Ayer les obligaron a presentar el DNI y tomaron nota de todos sus nombres. Esta plataforma está compuesta por 14 colectivos con distintas inquietudes, entre los que destacan AMI o Agir, dos grupos de jóvenes radicales a los que se le ha vinculado con actos violentos durante las protestas de la LOU o con la organización de charlas en la Universidad en las que participaron miembros de Jarrai. El descubrimiento hace un año de un piso en el que vivió una etarra a pocos metros del Obradoiro ha desencadenado un exhaustivo peinado de todas y cada una de las viviendas del casco histórico cercanas a cualquier calle por donde vaya a pasar la comitiva. Varios agentes llevan semanas confirmando la identidad de los propietarios o arrendados, a los que les suelen preguntar si han acogido a alguien de alquiler en los últimos meses.


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