Sebastián asegura que no habrá regulación, pero el fabricante supedita esta medida a la demanda de coches
11 Mar 2009. Actualizado a las 02:00 h.
«El ERE no está previsto, pero tampoco descartado», afirmó ayer la dirección de Citroën, corrigiendo así al ministro de Industria, Miguel Sebastián, que afirmó en el Congreso de los Diputados que en la factoría viguesa de Citroën «no hay expedientes de regulación de empleo autorizados ni en previsión».
La multinacional francesa se remite a las medidas de flexibilidad aprobadas de acuerdo con los sindicatos que han permitido adaptar la caída de la producción con la que ha arrancado el año (un 30% en negativo). El plan de ajuste, junto con la llegada de varios pedidos procedentes del mercado alemán (14.000 unidades) alejan la posibilidad de un ERE al menos hasta después del verano, pero la dirección de Citroën reitera que la incertidumbre sobre la evolución de las ventas deja abierta cualquier posibilidad.
Respecto al apoyo, confirmado por el ministro Miguel Sebastián, al proyecto industrial que opta a las ayudas del Plan de Competitividad del Automóvil, la dirección de la empresa expresó su deseo de que se traduzca en una inversión importante (la solicitada asciende a 200 millones de euros). «El futuro de la fábrica lo garantiza la competitividad, y las ayudas económicas del Gobierno son una herramienta encaminada a mejorar esa competitividad», afirmó.
«Los proyectos industriales de PSA y del sector de la automoción gallega conforman un plan muy sólido para la implantación de la I+D+i en Galicia, y para la preparación del lanzamiento de nuevos modelos, y creemos que son merecedores de un amplio apoyo económico», asegura la multinacional.