La Voz de Galicia

«Las ratas trepan por la fachada del edificio y me entran en casa»

Betanzos

Lucía Cancela Betanzos / La Voz

Una vecina de Betanzos reclama una solución: «Vivo en una porquería»

13 Sep 2021. Actualizado a las 05:00 h.

La situación de esta vecina de Betanzos es «desesperante». Vaya por delante que prefiere no dar su nombre, pero hablar con este periódico dice «es la última vía que me queda para que me escuchen» porque está harta de tener que convivir con ratas. «Ratas grandes. Grandes como conejos». El problema con los roedores se produce en la calle Rollo, a la altura del número 62, en el conocido municipio de la provincia de A Coruña. Los animales, que «no son uno, ni dos, ni tres», viven en el antiguo campón, tal y como se llama en la zona y donde antes se celebraba la fiesta de San Antonio.

Ahora es un solar descuidado, abandonado, lleno de maleza y basura. Y ratas que campan a sus anchas por la finca. «Como este espacio no les es suficiente, suben a mi casa», relata esta vecina. Ella vive en un primero, justo enfrente de este terreno. Tiene una terraza que da acceso a su cocina y parece que es el sitio perfecto para que los animales se asienten. «Suben por la fachada, desde la calle», cuenta, «trepan y se cuelan por la puerta de la terraza». Por eso, ahora apenas abre sus ventanas. Si friega el suelo tiene que tenerlas cerradas, si quiere ventilar la casa, mejor abrir otras. Y si cocina, solo utiliza la campana extractora. «Pero esto es insostenible, dice, yo no puedo vivir encerrada en una cárcel sin aire fresco».

«Llevo con este problema desde el 13 de agosto y nadie me da una solución. Ni el Ayuntamiento, ni la Xunta», lamenta la vecina. El solar es un terreno privado y son los propietarios quienes se deben hacer cargo de su mantenimiento. Mientras tanto, cuenta, «yo casi no puedo ni entrar a la cocina». Fue a mediados del mes pasado cuando la mujer se encontró con una rata detrás de su nevera. «Estaba en descomposición. Putrefacta». Unos días antes la había visto correr por el suelo de su cocina, «pero pensé que se había marchado por la tubería del calentador». Nada más lejos de la realidad, «vivía por ahí. Sabía hasta nuestros ritmos y solo salía cuando no había nadie en la cocina», detalla.

En otra ocasión, hace algo más de una semana, fue su hija quien vio a otro roedor. «Pegó un grito», lamenta la residente. «Soy yo la que se hace cargo de sacarlas. Compré una trampa y pudimos echarla». Pero no es suficiente porque ahora ha tenido que limpiar toda la cocina en profundidad. «Otra vez, porque esto no es un problema de un día o dos».

«Tiré toda la comida, saqué lo que tenía en las alacenas -cuenta-, pero sigo comiendo de bocadillo». Esta betanceira vive «con miedo» a encontrarse otra.

Las ratas ya son una constante. En Navidad incluso tuvo que sacar a un roedor de su patio interior, «Se había caído. Me puse guantes y mascarilla, ya no solo por la pandemia, sino por lo mal que olía aquello», dice la vecina en referencia al estado de descomposición que tenía el animal.

El 15 de agosto, el día de San Roque en Betanzos, momento tradicional para las reuniones familiares, no se llegó a celebrar en la casa de esta mujer: «No puedo cocinar, no puedo invitar a mis hijos. Uno les tiene pánico. Él no viene y mis nietos, tampoco». Para la mujer esta situación es sinónimo «de vivir en una absoluta porquería».

 

Varios propietarios

Desde el Concello de Betanzos lamentan esta situación. Reconocen que se tramitó el expediente que esta vecina presentó. El problema de este solar es que pertenece a una junta de compensación. Vaya, que son varios los propietarios que deben hacerse cargo, y entre ellos, se encuentra la Sareb, conocido como el banco malo.

Dentro de esta junta también está el propio Ayuntamiento, que tiene parcelas en propiedad. Estas han sido limpiadas y desbrozadas, al igual que el entorno de la finca. Tres metros que el gobierno local ha decidido sanear para que la maleza no afectase a las aceras, aunque esto no perteneciese a sus competencias.

Además, dicen, se ha reforzado el programa de desratización en la zona porque son conscientes del problema. Ahora solo queda esperar a un acuerdo entre todas las partes propietarias. Acuerdo para solucionar una situación que se lleva repitiendo desde hace varios años.


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