Una delegación sonense pidió la reducción del espacio afectado por el plan eólico
Barbanza
El alcalde y los dirigentes de las comunidades de montes se entrevistaron con el subdirector de Industria Una delegación sonense, integrada por el alcalde y cuatro representantes de comunidades de montes, trasladó ayer su disconformidad con el plan eólico gallego al subdirector xeral de Industria. Lo hicieron en el transcurso de una reunión celebrada en Santiago de Compostela. En ella le transmitieron su malestar por las «excesivas» dimensiones de la franja del municipio sobre la que se podrán instalar aerogeneradores. También anunciaron que presentarán alegaciones contra el plan de la Xunta.
21 May 2001. Actualizado a las 07:00 h.
El regidor sonense, Ramón Quintáns Vila, asistió a la reunión celebrada en la Consellería de Industria junto a cuatro directivos forestales. Lo acompañaron los presidentes de las comunidades de montes de Baroña, Manuel Tarrío; Xuño, Xosé Lois Vilar; Caamaño, José Manuel Santos; y Queiruga, Joaquín Santamaría. Entidades todas ellas adscritas, además, a la mancomunidad Serra do Barbanza. Debido a un imprevisto surgido a última hora, el director xeral no pudo comparecer por lo que los representantes sonenses mantuvieron la entrevista con el segundo de a bordo, el subdirector de Industria, con quien departieron durante hora y media. El responsable del colectivo de Baroña, Manuel Tarrío, explicó que primeramente pusieron sobre la mesa las desventajas que observan en el Plan Sectorial Eólico de Galicia, avalado por la Xunta. Fundamentalmente, hicieron hincapié «no esaxerado espacio xeográfico que está afectado pola posible instalación de torretas, nalgúns casos, moi preto do litoral, da estrada comarcal 550, dos núcleos de poboación, de importantes xacementos arqueolóxicos como o castro de Baroña e incluso das zonas propostas para a súa inclusión na Rede Natura da Unión Europea». A renglón seguido, pidieron al responsable autonómico que interceda para que «se eliminen da franxa en cuestión as zonas baixas do municipio e queden únicamente os montes altos, os cumes, como únicos puntos posibles para a colocación de muíños». Algunos miembros de la comitiva sonense no dudaron en criticar el modo de actuar que caracteriza a la práctica totalidad de las empresas de energía eólica que «co respaldo da Xunta, poñen a funcionar parques a costa de non crear postos de traballo e de pagar canons ridículos ós propietarios dos terreos». El dirigente de Industria comentó que, en estos momentos, está en el horno una legislación nueva relativa a las instalaciones eólicas y añadió que confía en que «esta normativa sirva para solucionar eses posibles perxuicios».