El pabellón de Covelo pasa una semana sin luz por impago

L.Míguez COVELO / LA VOZ

VIGO

El Concello renegocia con la empresa una deuda de 280.000 euros

08 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Ni patinaje, ni fútbol. Los vecinos de Covelo tuvieron que suspender sus actividades en el pabellón municipal por el corte de luz que sufrió debido al impago de las facturas contraídas con la empresa suministradora. La deuda, que ronda los 280.000 euros, obligó a la firma a enviar varios avisos de corte y finalmente a dejar sin servicio a las instalaciones durante varios días.

El asunto fue llevado al último pleno y finalmente solventado de forma temporal con un generador. La situación también se hizo notar en el cámping municipal, donde las farolas estuvieron apagadas en los últimos días. Una casualidad nada habitual, ya que lo normal es que el alumbrado permanezca activo aunque en esta temporada no existan usuarios.

La situación fue negada de forma rotunda por el regidor, José Costa (PP), asegurando que solo se habían producido amenazas pero lo cierto es que el delegado territorial de la Xunta, José Manuel Cores Tourís, visitó el concello recientemente para renegociar con el gobierno y la empresa suministradora una solución. Su misión, según relataron por escrito, fue «atallar os problemas xerados polos cortes de electricidade nos servizos municipais de Covelo a causa da débeda que arrastra o municipio coa empresa suministradora».

Medidas en marcha

Sobre la mesa se colocó un plan de pagos que permitirá que en los próximos años el Concello de Covelo pueda hacer frente a la deuda. «A situación de Covelo non é extraordinaria. Os municipios están atravesando en toda España serios problemas de financiamento e isto deriva en débedas que hai que afrontar», explicó José Manuel Cores Tourís.

Esta no es la primera vez que ocurre algo así en el municipio, según recuerdan desde la oposición socialista, el barrio de A Hermida ya sufrió cortes hace años por las mismas causas. «El problema es ya desde hace tiempo, menos mal que no afecta al centro de salud, el cuartel u otras instalaciones, porque se consideran imprescindibles. El Concello se salva porque era sede de la policía local, aunque ahora ya no tengamos ese servicio», explica Rebeca Costas.

Para poner freno a las largas facturas de las tres compañías eléctricas que sirven al municipio, el gobierno municipal ha preparado un plan de ahorro energético que sustituye parte del alumbrado tradicional por otro de bajo consumo. «Xa cambiamos a metade do concello e con iso logramos un aforro dun 40% na factura», explica satisfecho el alcalde.