La propuesta para ceder el albergue de las monjas al Concello se aprueba mañana

M. J. Fuente vigo / la voz

VIGO

La Fundación Valeriola, a la que pertenece el actual albergue gestionado por las Misioneras del Silencio, se reunirá mañana después de una década con la intención de aprobar la propuesta formal que presentará al Concello para que se haga cargo del centro. El documento ha sido enviado previamente a todos los miembros, entre los que se encuentra el alcalde como vocal, y reformado en alguno de sus puntos. También se han mantenido contactos con la concejala Isaura Abelairas.

En caso de suscribir el acuerdo con el Concello, el paso siguiente sería la elaboración de un reglamento en el que intervendrá la Xunta y que deberá recibir el visto bueno.

Acto seguido la administración local convocará un concurso público para su gestión, tal como explica el comandante de Marina de Vigo y capitán de navío Joaquín Ballesteros, presidente de la Fundación. «Me interesa que la transferencia a la entidad se lleve a buen término y para ello supervisaremos los trámites». Se trata, dice, de que esté presente el espíritu del marqués de Valterra y almirante de la Armada, una persona altruista que en 1930 donó el inmueble, conocido como la Casa del Pescador. Entiende que de lo contrario, no tendría sentido. Entre las condiciones que debe incluir el pliego de condiciones figura el mantenimiento de los puestos de trabajo de los seis empleados del albergue y la puesta en marcha de un servicio de comedor, al resultar insuficiente el existente en estos momentos en la ciudad. También pretende la Fundación que la iglesia siga cedida a la diócesis de Tui-Vigo y que se permita alojar en ella los pasos de la Semana Santa, así como que se mantengan los pequeños crucifijos en las habitaciones, teniendo en cuenta el carácter religioso establecido por el fundador.

A Ballesteros le gustaría que todo se solucionase pronto y que las Misioneras del Silencio transfirieran su saber a los nuevos gestores en un tema que, como este, no considera fácil. «Vamos a ver si lo sacamos adelante», comenta.

La Fundación Valeriola se reunió por última vez en el 2002 para abordar la cesión de uso por diez años a las Misioneras del Silencio, quienes se han ocupado hasta la fecha de gestionar un albergue para personas sin recursos. Hasta entonces se encargaban las Hermanas de la Caridad, quienes en un momento dado decidieron no continuar con esa labor por falta de vocaciones, entre otros motivos.

De no alcanzar un acuerdo con el Concello, las Misioneras del Silencio estarían dispuestas a continuar hasta que fuera necesario.