Abel Caballero, una vez que los nacionalistas rechazaron integrarse en el gobierno tras las elecciones municipales, comenzó a aplicar la austeridad presupuestaria en todas aquellas iniciativas puestas en marcha por el BNG durante el anterior mandato municipal.
La Copa del Mundo de Saltos no se celebrará el año próximo en Vigo por la falta de interés del alcalde, hecho que le fue recriminado tanto por el PP como por el BNG. La pasada semana, la edila de Urbanismo ponía dudas respecto al Centro Galego de Fotografía, otro de los proyectos importantes de los nacionalistas para revitalizar el Casco Vello. A pocos metros de allí, continúa cerrada la pinacoteca municipal, también impulsada por los nacionalistas.
Esta misma semana, Caballero tenía que reponer el bus eléctrico de la zona antigua y tiene el mandato del pleno de reponer el servicio de vigilantes. Por el camino se han quedado el Centro de Artesanía Tradicional y las subvenciones al programa de gimnasia y piscina para mayores.
No menos importante es la reducción de horarios de apertura al público aplicada por el gobierno local al museo al aire libre de Toralla e incluso al exitoso museo de O Castro.