La falta de un enganche eléctrico impidió durante seis años su función
06 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Caos». Así ve el panorama del municipio de Arbo el nuevo gobierno bipartito, que denuncia que obras como el servicio de abastecimiento del polígono industrial nunca llegaron a funcionar pese a una inversión de 30.000 euros. Estos trabajos se realizaron hace ya unos seis años durante la construcción del parque, pero allí tan solo se recibió agua municipal durante quince días porque no se realizaron las gestiones para conectarlo a la red eléctrica.
«Para solventalo, cáptase auga pola parte inferior da depuradora de Cabeiras que, como ten un mal funcionamento, non está nas condicións axeitadas», asegura el regidor, Xabier Simón Fernández, respaldado por su socio de gobierno, Luis Rodríguez.
No es el único problema que se han encontrado en cuanto a la gestión de servicios básicos. Según critican, en once años de funcionamiento de las depuradoras no se le retiraron los lodos a ninguna, una medida de mantenimiento habitual en estas instalaciones. Esto, sumado a los problemas de otras para tratar los residuos que reciben, ha provocado que la Confederación Hidrográfica Nacional haya abierto un expediente en el año 2008 y el gobierno se pueda enfrentar al riesgo de perder su permiso de vertido, lo que provocaría un aluvión continuo de multas.
«Ademáis, os cinco pozos de bombeo levan mais de tres anos sen funcionar. Un deles conseguiuno cun enganche ilegal a Fenosa, que finalmente a empresa precintou», explica el alcalde nacionalista. En cuanto al abastecimiento también existen quejas. El bipartito asegura que la Estación de Tratamiento de Agua Potable está mal diseñada y ubicada, lo que complica el tratamiento.
Propuestas
Sobre estas cuestiones, BNG y AIA aprovecharon también para explicar sus proyectos. el objetivo para estos cuatro años será mejorar la captación de los montes para reducir los bombeos en cuanto al sistema de abastecimiento y llegar a la cobertura total del municipio.
En cuanto a saneamiento, estudian ya con empresas tratamientos alternativos para los vertidos con sistemas alternativos. Para reducir costes, el gobierno negocia con Sogama un plan para adecuar el sistema de medición que se usa en la microplana de A Cañiza, de modo que un aumento de la recogida selectiva se convierta en una reducción de los gastos para el municipio.
No es la única factura en la que quieren ajustarse el cinturón. También lo intentarán con la luz. Para ello gestionan el pago de la deuda con la empresa proveedora, una condición indispensable para luego poder buscar ofertas en el mercado libre, lo que le ahorraría a las arcas locales un 20%.