El alcalde materializó ayer un ataque directo y frontal a los dos gobiernos que en los últimos quince años intervinieron en el conflicto de los edificios de A Pastora, sobre los que existe una orden de derribo que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia acaba de reactivar. Caballero calificó de «gobiernos nefastos» al encabezado por Manuel Pérez (PP), que en el año 1996 concedió licencia para su construcción. También al que dirigió el nacionalista Lois Castrillo, alcalde de la ciudad cuando se produjo la sentencia de derribo.
Este último ataque es el más sorprendente ya que en aquel momento existía en el Concello vigués un gobierno de coalición BNG-PSOE, similar al que en el pasado mandato encabezó Caballero aunque esta vez con mayoría socialista. Se da además la circunstancia de que el gobierno socialista en minoría trata en estos momentos de obtener el respaldo del Bloque para poder aprobar en las próximas semanas los presupuestos del 2012. Por lo demás, Caballero es en estos momentos alcalde gracias al voto de los tres concejales del BNG, pese a que inmediatamente después decidieron pasarse a la oposición.
Nueva licencia
Sobre el tema de fondo de la situación en la que se encuentran las 51 viviendas afectadas de los tres bloques de A Pastora, situados cerca de la avenida Arquitecto Palacios, el alcalde reconoció que el Concello hará todo lo posible para legalizarlas «pues se construyeron con licencia municipal y las indemnizaciones por derribo literalmente quebrarían las arcas municipales».
El proceso para normalizar su situación se inició tiempo atrás una vez que en 2008 entró en vigor el nuevo Plan Xeral. Los afectados han solicitado una nueva licencia, dato que ayer no quiso confirmar el alcalde, por lo que la solución puede ser similar al edificio de Jacinto Benavente, el primero de los condenados al derribo que fue legalizado con el nuevo planeamiento. Caballero garantizó que el Concello cumplirá lo que decidan los jueces y dijo estar a la espera del informe jurídico de los técnicos del Concello.