El juez ordena demoler 2 plantas ilegales de sendos hoteles de Oia

alejandro martínez OIA/LA VOZ

VIGO

Los infractores aumentaron la altura con licencias para construir bajocubiertas

14 oct 2011 . Actualizado a las 11:39 h.

Los responsables del hotel Costa Verde, en Viladesuso (Oia), han comenzado esta semana las obras de demolición de la última planta del inmueble para cumplir una orden judicial. A 50 metros de distancia se encuentra el bar Boavista, sobre el que también pesa un orden de demolición del último piso que fue añadido por ser contrario al planeamiento municipal.

En ambos casos la infracción fue la misma, levantar una planta de más amparándose en una licencia para la construcción de un bajocubierta. En el caso del hotel Costa Verde, las obras ilegales llevaban ya siete años paralizadas, puesto que el promotor decidió no continuar adelante una vez que se presentaron las denuncias. Sin embargo, en el caso del bar Boavista, la planta fue terminada de construir y se utiliza como alojamiento.

Ambos establecimientos hosteleros se encuentran al pie de la carretera PO 552 que une Oia con Baiona a escasos metros de la costa. Por el momento, el único que ha comenzado a cumplir la sentencia es el hotel Costa Verde, que ya se observa cubierto por andamios y donde ya ha comenzado a desmontarse el tejado. Los responsables del Boavista deberán presentar un proyecto de demolición en el Ayuntamiento.

Ambas actuaciones comenzaron a ejecutarse durante el año 2003. El Ayuntamiento de Oia empezó a recibir las primeras denuncias por aquella época pero nunca las llegó a tramitar ni tampoco actuó en consecuencia ordenando la paralización de las obras, aunque fuera como medida cautelar.

La persona que denunció ambas irregularidades recurrió entonces a la Xunta, que a su vez, devolvió la pelota al Concello al tratarse de unas obras que fueron ejecutadas dentro de suelo rural. Ante la inactividad municipal, no le quedó más remedio que dar conocimiento de estos dos casos a la Fiscalía de Ordenación del Territorio, que los trasladó al juzgado y así ha sido cómo finalmente el proceso ha concluido con sendas órdenes de demolición para restaurar la legalidad urbanística.

En la comparecencia realizada por Eulogio Abeleira ante la Fiscalía manifestó que «la actuación de los encargados municipales, alcalde y concejales ha sido de absoluta lenidad, no solo no deteniendo la edificación, sino favoreciendo la terminación de la misma, instando a sus autores materiales y a los titulares de la propiedad a terminar esta cuanto antes».

En ambos casos dichas plantas eran ilegalizables, ya que al estirar una altura más suponía establecer un bajo más dos, cuando la norma de aplicación dentro de este área solo admite bajo más uno.

Se trata de un caso muy típico de infracción urbanística del que hay ejemplos plagados en toda la comarca. Amparándose en licencias de este tipo se han construido multitud de plantas ilegales que los gobiernos no suelen ver hasta que alguien las denuncia.

Las denuncias acabaron en la Fiscalía porque el Concello no las tramitó