Las monjas de la Misión del Silencio ceden al Concello su centro para indigentes porque están «escandalizadas» del dinero que quiere gastar
02 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Después de años en los que la inoperancia política y la dejadez de las autoridades municipales han dado como resultado que Vigo sigue sin contar con un albergue público para indigentes, las monjas han entrado en escena. Las Misioneras del Silencio anunciaron ayer, a través del padre Carlos Olivares, que ceden el edificio que regentan en la actualidad para dar cobijo a los más necesitados. Lo hacen, dicen, porque están «escandalizadas» ante la cantidad de dinero que el alcalde, Abel Caballero, pretende gastar solo para construir un albergue provisional en la antigua escuela de hostelería de O Berbés. El Concello quiere adaptar ese lugar y entregar a la asociación Emaús su gestión. El proyecto total ascendería a 2,7 millones. La Xunta y el Concello ya echaron por tierra una inversión de 700.000 euros en el antiguo Hogar San Pelayo, conocido como La Gota de Leche, un edificio que estaba acondicionado para ser albergue y que se negaron a utilizar para ese fin.
El edificio de las monjas pertenece a la Fundación Valeriola y no costará nada a las arcas municipales, siempre que el Concello lo acepte. Es una instalación que cuenta con medio centenar de camas y que está lista para ser utilizada. El Ayuntamiento tendría que sacar a concurso su gestión.
«Nos escandaliza el gasto que quiere hacer el alcalde. Se nos remueven las entrañas» «En nuestro centro jamás se ha rezado un Ave María ni se ha adoctrinado en la fe católica a nadie»
Carlos Olivares