Para Antón Lois, portavoz de Amigos da Terra en Vigo, «el Concello debe ser el primero en dar ejemplo y no baldear las calles cuando llueve».
Otra muestra de la errónea política que se lleva a cabo con el agua es, a su juicio, el sistema automático de riego. El hecho de que los aspersores funcionen en pleno verano durante las horas punta de calor, supone la pérdida de una cantidad de agua considerable por evaporación. Lo lógico, dice Antón Lois, es que en esa época del año se riegue de noche. Alerta de que la situación puede ser preocupante si se cumplen las previsiones de un verano seco, después de tener la primavera con menos lluvias de los últimos cincuenta años.
En opinión del portavoz ecologista, no se puede confiar la gestión del agua a la lluvia. Recomienda leer con detalle los informes de la Red de Ciudades por el Clima, donde dice que el régimen hídrico de Galicia está en descenso, por lo que conviene ir pensando en otras soluciones en lugar de encomendarse a la lluvia, que es lo que se ha hecho hasta ahora.