El pase a la oposición de los nacionalistas enmudece a Caballero

Juan Manuel Fuentes Galán
juanma fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

El alcalde se niega a valorar la nueva situación política del Concello vigués

07 jun 2011 . Actualizado a las 11:25 h.

«Ningún comentario». Esa fue la respuesta que ayer dio Abel Caballero a las preguntas de los periodistas sobre la situación de minoría en que el PSOE deberá gobernar el Concello vigués a partir del próximo sábado. El regidor vigués se escudó en que sobre este tema ya se había pronunciado su número dos, Carmela Silva, para eludir cualquier pronunciamiento. En esa línea todos los intentos resultaron estériles, como ya ocurrió en las últimas dos semanas.

Mientras el alcalde en funciones evitar comentar como será su gobierno en minoría y escurre el bulto ante los periodistas, en la vecina Tenencia de Alcaldía los nacionalistas terminan de empaquetar sus pertenencias personales, una tarea que iniciaron nada más conocer los resultados. En el Bloque se preparan para esta nueva etapa, en la que tendrán la base de operaciones para sus tres únicos concejales en la planta octava.

Tampoco han dado muchas pistas sobre su actitud a partir de ahora, pero la renuncia a cualquier cargo municipal es toda una declaración de intenciones. Fuentes nacionalistas mantienen que de momento no ha habido contactos con el PSOE ni tampoco con el PP, aunque estas pueden tener lugar en los días que restan hasta la constitución de la corporación el próximo sábado.

En un primer momento Caballero dio por descontado que el BNG, superada la desazón inicial por la pérdida del 40% de sus votantes, aceptaría seguir en el gobierno local. En un intento por ayudarles a decidirse el alcalde se dirigió a ellos la noche electoral en tono amable invitándoles a participar en la gobernación de la ciudad. Posteriormente Silva incidió en esta línea, utilizando un tono elogioso con los nacionalistas que rara vez usaron los socialistas con sus socios en todo el mandato.

Una vez que se hizo oficial el resultado de la asamblea del BNG, con una abultada mayoría a favor de la ruptura, en el PSOE no han vuelto a abrir la boca. Quizás por eso Caballero no quiso comentar las palabras pronunciadas por su colega socialista de Ourense, Francisco Rodríguez, tras decidir el BNG seguir en el gobierno de aquella ciudad: «No van a votar contra sus proyectos», aseveró. Es, quizás, la misma visión que tiene Caballero, pero antes de la investidura prefiere no agitar unas aguas ya revueltas.