10 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Hay que ver lo pronto que se pueden cambiar las tornas. Hasta hace nada presumíamos de ser la octava potencia mundial y ahora tenemos que convencer a medio mundo de que España no necesita ningún rescate. ¿Consecuencias? Vigo era una ciudad generosa que acogía a miles de inmigrantes, sobre todo latinoamericanos, por evidentes lazos históricos. Ahora emigramos.