Y, además, cutre

La Voz

VIGO

Es feo que un alcalde quiera atribuirse el mérito de todo. Es repugnante que no reconozca que el auditorio -más de quince años después- lo pagaron varias instituciones y que todas ellas son las responsables de ese edificio cultural. Es un desprecio que coloque la placa un día después de la inauguración para no quedar en evidencia ante el presidente de la Xunta y ante los espectadores. Pero lo que es indecente es que falsee la fecha de inauguración para disimular su treta. Y, además, cutre.